Psicoanalizando al Leviatán

Psicoanalizando al Leviatán

por Federico Ling

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Un discurso políticamente correcto

julio 14, 2014

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n3402797.htm

Un discurso políticamente correcto

Federico Ling Sanz Cerrada*

En días recientes hemos podido observar noticias que siempre son “políticamente correctas”, es decir, van de acuerdo con un discurso político que es “correcto” y por ende, avalado por la élite de opinadores y de pensadores de la política, así como de aquellos hacedores de la política “correcta”. Se me ocurren varios ejemplos de temas que tienen que ver con polémica social, económica o de otra índole, pero frente a los cuales, la postura de los políticos es aquella “correcta”. Vamos por partes.

Un ejemplo del discurso “políticamente correcto” es plantear la reducción del número de diputados y senadores del Congreso de la Unión, con el objetivo de ahorrar dinero a la Nación. Nada más falso que lo anterior, puesto que el dinero erogado en las prestaciones y salarios de los legisladores – si bien puede llegar a ser exagerado – no representaría un ahorro real en términos macroeconómicos. ¿Si quitamos 200 diputados y 32 senadores habrá un ahorro para construir un hospital? Quizá. Pero la realidad es que no se puede pretender fincar el desarrollo nacional con el ahorro, producto de reducir el salario de los parlamentarios. Las razones para reducir el número de congresistas o reducir su salario deberían de ser la eficacia parlamentaria, evitar la mala imagen o la ética política del Legislativo, pero no porque estas acciones van a permitir que nuestro país avance y tenga dinero para ello.

Otro ejemplo de esto puede ser la discusión de la famosa “pensión vitalicia” para los Magistrados Electorales. Tal y como lo dije el sábado pasado en mi colaboración, este tema es un asunto de forma y no de fondo de aquello que debe ser la función esencial del Tribunal Electoral, pero que en términos reales la postura “políticamente correcta” es estar en contra y criticar esta situación. He escuchado bastante poco el análisis de la cláusula que les impide a los magistrados ejercer su profesión durante dos años, después de que terminan su encargo. Quizá entonces valdría la pena que nos pongamos a pensar en que, derivado del sistema “sospechosista” y de eterna desconfianza mexicana, tenemos que tener esta serie de previsiones para evitar cualquier duda sobre la actuación electoral en nuestro país; especialmente cuando el IFE y ahora INE se puede hacer y deshacer al antojo de los partidos. En ese sentido, deberíamos estar apuntalando la esencia del Tribunal en lugar de “tirarle a matar”. En lugar de discutir lo que es “políticamente correcto”, discutamos mejor de aquellas cosas importantes, del fondo y materia de lo importante, y no de lo que todo mundo diría en un análisis superficial y simplista.

Los discursos y posturas políticas “correctas” tienen su fundamento en varias cosas: puede ser en la aceptación popular – que podría rayar en lo demagógico – o bien, en que es el camino fácil. Hay muchísimos otros ejemplos, tal y como estar en contra de aumentar los impuestos; quizá México necesita generalizar el IVA, por mencionar algo, o bien, decir que los partidos tienen que dar sus candidaturas a jóvenes y mujeres solamente. Estos dos ejemplos anteriores, dichos de esta manera, son demagógicos y “populacheros”. Caen bien entre la gente y entre los columnistas y opinadores, pero no entran nunca a la discusión real del tema. En el primer caso, generalizar el IVA podría ser una manera de evitar la evasión, pero también tendríamos que reducir los privilegios fiscales a los grandes corporativos; en el segundo ejemplo la inclusión de mujeres y jóvenes es sumamente deseable, pero hay que asegurarnos de formar a los cuadros que van a ocupar esas posiciones; no se trata de dividir el Congreso en dos, sino de dar igualdad de oportunidades. Quizá son diferencias sutiles pero son sumamente importantes.

Los discursos, mensajes y posiciones “políticamente correctas” no permiten deshacernos de paradigmas anquilosados, de posturas demagógicas e ineficientes y de mitos irreductibles que paralizan nuestra democracia y nuestro sistema político. Por más difícil que sea el camino debemos entrarle a la discusión de temas realmente de fondo; solamente así México tendrá una oportunidad real de cambiar verdaderamente.

http://www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

Tribunal Electoral

julio 14, 2014

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n3394765.htm

Tribunal Electoral

Federico Ling Sanz Cerrada*

Durante la semana que termina tuve la oportunidad de organizar en la ciudad de Washington, D.C., para el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, un seminario llamado “Perfil del Funcionario Judicial”, en el cual se abordaron varios temas relativos a la impartición de Justicia Electoral y sus modelos comparados, la ética judicial, la transparencia y los mecanismos por los cuales se garantizan los derechos de los ciudadanos; así también se habló de las habilidades legales que deben tener los funcionarios del propio tribunal para que las sentencias y las opiniones sean más comprensibles y menos complejas para que cualquier ciudadano pueda acceder a ellas. Al finalizar, el programa cerró con una excelente conferencia sobre libertad de expresión en las Américas.

En ese sentido, y de manera general, quiero mencionar algunos puntos que vale la pena destacar y que son percepciones que se tienen entre los académicos y profesionistas de la capital estadounidense acerca de la labor que desempeña el Tribunal Electoral de México. En primer lugar comenzaré por decir que llama la atención que nuestro país tenga a un tribunal especializado en esta materia y que además tenga rango constitucional. Y junto con ello, la segunda percepción que se tiene es que el Tribunal cuenta con un equipo profesional de funcionarios que se aseguran que las decisiones se tomen de manera informada, bien analizada y con todos los fundamentos debidos: de modo estrictamente neutral y profesionalmente hablando.

Después de investigar un tanto, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación es uno de los pocos (si no es que el único) tribunal que, como tal, está llevando a cabo labores de formación y capacitación de manera comparada y bilateral, de tal forma que sus miembros puedan ampliar su perspectiva y su conocimiento global y transversal de la materia de la que deben conocer y resolver. Como mexicano en Washington, D.C., me siento muy orgulloso de que nuestro modelo de corte constitucional electoral sea una referencia en Estados Unidos, y que también lo sea para otros países, no solamente por su labor esencial y arquitectura institucional, sino también por los valores a los que dedica tiempo y esfuerzo, como la ética y la transparencia en su quehacer cotidiano (2013 fue el año de la ética y 2014 de la transparencia).

Entre los temas que fueron de mayor utilidad para los funcionarios del Tribunal, podemos encontrar el análisis comparado del modelo de justicia estadounidense y mexicano, la defensa de la libertad de expresión y el recuento de los casos que han sentado precedente en los sistemas de justicia y las jurisprudencias relevantes. Yo mismo – sin ser abogado – pero como organizador de este curso, pude aprender de manera sencilla los detalles finos que los juzgadores electorales deben de tomar en cuenta al momento de resolver los casos.

He decidido escribir este artículo para elogiar la labor que hace el Tribunal en el fondo de aquello que resuelve y, que por ende, protege. Motivo aparte de discusión será el tema de la pensión vitalicia para los magistrados, pero eso no forma parte del fondo sino de la forma de las cosas actualmente. Dejaré de lado esa discusión, pero debo admitir que me gustaría que la misión del Tribunal sea protegida a toda costa, porque es uno de los bienes más preciados que tenemos en materia electoral, judicial e internacional. Digo lo anterior porque no estoy de acuerdo con lo que le sucedió al Instituto Federal Electoral y todo lo que derivó en que se pulverizara y se convirtiera en el Instituto Nacional Electoral (con el consiguiente desmembramiento de consejeros y de reparto del botín partidista para tal efecto).

En resumidas cuentas, el Tribunal Electoral es uno de nuestros organismos e instituciones que nos quedan para garantizar que la democracia en México siga creciendo y se fortalezca cada vez y que demos pasos hacia una verdadera protección de derechos civiles, electorales y hasta humanos. No debemos dejar que el Tribunal se convierta en rehén político en los meses y años sucesivos; de ello depende la vitalidad de la democracia mexicana.

http://www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

¿A qué le ponemos atención?

agosto 27, 2012

http://www.oem.com.mx/ElSoldeMexico/notas/n2670098.htm

¿A qué le ponemos atención?

Federico Ling Sanz Cerrada*

El día de ayer hubo tres temas que me llaman mucho la atención. Son tres noticias que aparentemente no tienen nada de conexión unas con otras, pero que merece la pena que leamos con calma, porque en días próximos se convertirán en el eje de las discusiones de los “opinólogos”, los periodistas, los políticos y de muchas charlas de café en México.

El primero de ellos es la noticia que el Instituto Federal Electoral multó al PRI con 6 mil 223 pesos (frente a los casi 8 millones de pesos en total que el IFE impuso de multas a todos los partidos). Además, decidió que no hubo ningún candidato que sobrepasara los topes de campañas y que tampoco hubo financiamiento ilícito. Por supuesto no es mi función afirmar lo contrario, pero debemos señalar que esta decisión del IFE causará un gran revuelo entre los círculos políticos de la izquierda, pues precisamente era este grupo el que reclamaba lo contrario. Ello, además servirá de base para la resolución que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación deberá emitir en días próximos respecto de la validez de los comicios del pasado julio. ¿Es correcta la decisión del IFE? No lo sabemos, pero lo que sí sabemos es que una vez sentado el criterio y el fallo, éste debe acatarse. De eso se trata la institucionalidad y el respeto al Estado de Derecho. Ahora bien, corresponderá al mismo PRI lidiar con el sentimiento y la percepción creada que la elección presidencial no fue totalmente transparente o limpia. Pero eso no está en el terreno legal o jurídico, sino en el de la legitimidad política. Habrá de tomarse mucho café y mucho vino tinto en las mesas de los restaurantes de México discutiendo el tema.

La segunda noticia que me llama la atención poderosamente y que habrá de tomar importancia en días venideros es la repartición de comisiones y de posiciones en las Cámaras Legislativas. Tanto en San Lázaro como en el Senado de la República, los próximos legisladores estarán discutiendo y negociando quiénes habrán de presidir las Mesas Directivas, las comisiones, los comités y las fundaciones. ¿Es un asunto meramente político? Sí y no. También lo es económico. ¿Sabe usted que cada Comisión Legislativa maneja entre 300 y 400 mil pesos de presupuesto mensual? En algunos casos o temas, como es el de presupuesto, gobernación, comunicaciones o hacienda, el asunto no es solamente económico, sino también político. Quien controla a dichas comisiones, controla también los designios nacionales en esas materias. Para muestra tenemos la poderosa Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública en la Cámara de Diputados que decide, ni más ni menos, cómo se gastará el Presupuesto de Egresos de la Federación que es de casi 3.5 billones de pesos.

Por último, la tercer noticia que habrá de ocupar las primeras planas de hoy y de la próxima semana (y que no es el tema de Joaquín Vargas y la banda de 2.5 Ghz), es la designación que hace Enrique Peña Nieto de un grupo de colaboradores más cercano y que habrá de ocuparse de temas fundamentales para el próximo Gobierno. Recordemos que en días anteriores, el virtual y casi Presidente Electo de México nombró a Miguel Ángel Osorio Chong, a Jesús Murillo y a Luis Videgaray como titulares de Enlace Político, Jurídico y de Políticas Públicas respectivamente de su oficina. Ahora nombra también a Aurelio Nuño, Claudia Ruiz Massieu, Jorge Carlos Ramírez Marín, Francisco Guzmán, Fernando Galindo, Alfonso Navarrete Prida, Humberto Castillejos y Carolina Viggiano, todos ellos, para incorporar junto con la sociedad de México, un plan y programa de Gobierno. No hay que aventurar los resultados del trabajo de dicho grupo; pero al menos creo que este será un tópico principal en los espacios noticiosos.

Como podemos observar, los temas descritos anteriormente no parecen tener mucho que ver unos con otros, y al mismo tiempo sí tienen que ver: comparten entre ellos que en sus manos está el destino político de México en los próximos años. No es cosa menor y hay que estar atentos a esto.

http://www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información.

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