Psicoanalizando al Leviatán

Psicoanalizando al Leviatán

por Federico Ling

Puede desplazar la barra utilizando las teclas y

¿Y el PAN qué va a hacer?

agosto 4, 2012

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n2643980.htm

¿Y el PAN qué va a hacer?

Federico Ling Sanz Cerrada*

Recientemente hemos sido testigos de cómo se ha agravado el conflicto poselectoral. Parecía difícil que en este año 2012 hubiera algo similar a lo que sucedió en 2006, sin embargo, las condiciones políticas en México no distan mucho de ser distintas de hace 6 años. Los actores políticos, algunos de ellos, son los mismos y otros, son diferentes. En el caso de Andrés López es evidente que ha querido reeditar lo sucedido cuando compitió contra Felipe Calderón, pero en esta ocasión acusa a Enrique Peña Nieto de haber ganado la Presidencia de la República de forma poco legal y poco legítima, al haber triangulado recursos cuya procedencia se desconoce, a través de instituciones financieras como Monex y de la tienda de autoservicio Soriana. La última acusación la lanzó contra el excoordinador de Campaña de Peña Nieto, Luis Videgaray, diciendo que él había triangulado recursos del Estado de México a la campaña, por medio de una cuenta en Scotiabank.

No es gratuito que las instituciones financieras se encuentren tan deterioradas hoy por hoy. Simplemente, por hacer un recuento breve, Scotiabank se vio envuelto en un escándalo de corrupción de unos de sus directivos hace poco; HSBC está acusado de algo mucho más grave: lavado de dinero del narcotráfico en México y en Estados Unidos. En cuanto a las cadenas de autoservicio, Wal-Mart también fue acusado de corrupción, y Soriana está en medio del escándalo público, producto de los señalamientos constantes de la izquierda. Incluso, el pleito ha escalado a otros niveles, pues tanto la cadena de tiendas ha dicho que personajes como Jesús Zambrano, Ricardo Monreal o López Obrador están detrás de los constantes ataques (que han llegado en casos a los actos vandálicos contra sus sucursales) y los personajes en comento han reaccionado y han demandado a Soriana por daño moral.

El PRI, como ya lo hemos comentado anteriormente, tiene la necesidad inmediata de resolver su crisis de legitimidad. Si los constantes ataques de la izquierda siguen presentes en la esfera de los medios, el próximo Presidente de la República tendrá que maniobrar inteligentemente para superar el obstáculo. La izquierda sigue capitalizando su postura opositora, con altos dividendos políticos para ellos, legitimándose ante un público que cree fehacientemente en lo que acusa.

Pero, ¿y el PAN?, ¿qué piensa hacer de todo esto? Después de la debacle electoral no ha sabido construir una narrativa coherente para enfrentar el momento que le toca vivir. En este momento sería el único partido político y la única fuerza con quien se vuelva viable negociar y construir acuerdos. Pero Acción Nacional está dividido. Yo recuerdo a mi padre decir que “todo reino dividido marcha a su fin”. Pues eso es precisamente lo que le está ocurriendo al PAN. No hay un solo argumento que proponga la ruta que debe de seguir. El momento para capitalizar una posible negociación con el PRI se le está escapando y sus dirigentes no atinan a proponer una ruta sólida de reflexión y autocrítica. La disputa por el control del partido (particularmente de cuándo llevar a cabo una Asamblea Nacional) tiene a sus líderes enfrascados en una lucha de poder que ahonda más la división interna que ya existe. El Partido Acción Nacional está empezando a desdibujarse. Los ciudadanos y los jóvenes cada vez tienen menos cabida en él. La repartición de los pocos espacios de poder que quedan mantiene una lucha feroz por ellos y los próximos legisladores del PAN obedecen a intereses de grupo (cada cual a un grupo determinado, de esos que habitan en el seno del partido).

Una posible hipótesis de qué le está pasando al PAN podría ir en el sentido del carisma. Los liderazgos carismáticos del partido, tradicionalmente, aglutinaban a la institución y le daban cohesión. Ese carisma se ha perdido en muchos de ellos. El carisma se convirtió en dirigencia administrativa o de poder. Y las divisiones personales ahondaron más el problema. La pregunta sigue siendo pertinente: ¿qué va a hacer el PAN, antes que su división acabe por destruirlo?

http://www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

¿Si usted fuera Wal-Mart o Scotiabank?

julio 21, 2012

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n2626200.htm

¿Si usted fuera Wal-Mart o Scotiabank?

Federico Ling Sanz Cerrada*

Me gustaría dividir la colaboración del día de hoy en dos partes: la primera, quiero hablar de un problema de comunicación que tienen grandes empresas en nuestro país y la segunda de cómo afectan estos problemas a la legitimidad política. Como muchos recordarán, Wal-Mart enfrentó hace poco un escándalo publicado por el “New York Times”, en el que afirmaba que la empresa había sobornado a funcionarios mexicanos (sobre todo estatales y municipales) a cambio de permisos para poder abrir tiendas. De esta manera logró un crecimiento inusitado en los últimos años. Otra empresa que también enfrentó un escándalo (pero en mucho menor medida) fue Scotiabank, en el que el director de mercadotecnia presuntamente había sido despedido por favorecer algunos contratos en específico. Ahora bien, en días recientes otros dos escándalos han opacado todo lo que he descrito inicialmente, y me refiero a los casos de Soriana-Monex y al tema de “lavado de dinero” en HSBC. En el primer supuesto, el conflicto poselectoral y las denuncias de Andrés Manuel López Obrador han puesto a Soriana bajo los reflectores de la opinión pública, desplazando así la atención que había para Wal-Mart. Y en el segundo caso, el escándalo de HSBC ha superado por mucho los temas que Scotiabank enfrentaba en la opinión pública. Es decir, al final del día, ambas situaciones son coyunturales, pero en términos de comunicación, estrictamente, un escándalo puede cubrir a otro.

Recuerdo que cuando se dio a conocer un video del llamado “Niño Verde” hace ya varios años, en el cual pedía dinero (2 millones de dólares, específicamente), el escándalo fue mayúsculo. Pero un par de días después llegó el video de René Bejarano y Carlos Ahumada a las manos de Brozo y ese otro escándalo tapó al anterior. En resumidas cuentas lo que trato de decir es que muchas veces los temas de comunicación y opinión pública no responden a estrategias planeadas, sino que son producto de las circunstancias. Las grandes corporaciones, o instituciones de Gobierno que quieran ser eficientes en esto, deben saber reaccionar y -en todo caso- tener una capacidad de maniobra casi inmediata para “estar en la jugada”.

Más allá de lo anterior, estos temas de comunicación y de cómo algunos tópicos llegan a ocupar de forma efímera los titulares de los noticieros y las primeras planas de los diarios me lleva a pensar en que hay otras empresas o instituciones que hoy en día están enfrentando dilemas de esta naturaleza. Por ejemplo, en el caso de Monex, el ex candidato de la izquierda está acusando a esta empresa de haber lavado dinero y apoyado a la campaña del PRI y de Enrique Peña. Evidentemente tendrá que probarlo, pues no se vale acusar sin pruebas, obviamente. Pero resultará muy complicado hacerlo en el terreno legal. Luego entonces, la lucha se ha trasladado al terreno mediático, donde AMLO tiene más probabilidades de obtener beneficios. Aunque el PRI ha negado el asunto, recientemente admitió que usó tarjetas de Monex para pagarle a sus operadores políticos, como parte de sus gastos ordinarios. Es probable que haya sido así, pero en el inconsciente colectivo, la correlación está empezando a formarse, debido a las reiteradas menciones que López Obrador hace sobre el tema. Si bien no logra convencer a todos, seguramente habrá una franja de indecisos que podrían creerle, aunque legalmente no se pueda proceder. Allí radica la importancia de tener una buena estrategia de comunicación y de manejo de crisis.

En este punto, el PRI está enfrentando un conflicto poselectoral similar al de 2006. Todavía no se han hecho plantones en Reforma ni se han tomado las calles, pero el descontento y la semilla de la duda ha sido sembrada. Las preguntas que seguirían son: ¿el PAN y sus líderes se van a sumar a esto o van a capitalizar su propia ruta de acción?, ¿el PRD está dispuesto a volver a tomar las calles como en 2006?, ¿el PRI podrá enfrentar democráticamente y con transparencia la crisis de legitimidad que se aproxima en semanas venideras? Ya tendremos oportunidad de discutirlo.

http://www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información.

A %d blogueros les gusta esto: