Psicoanalizando al Leviatán

Psicoanalizando al Leviatán

por Federico Ling

Puede desplazar la barra utilizando las teclas y

Educación para llevar

julio 29, 2013

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n3067758.htm

Educación para llevar

Federico Ling Sanz Cerrada*

No todos los estados de la república piensan igual (suponiendo que los estados piensan). Me refiero obviamente a sus gobernantes. No todos los gobernadores de México piensan igual y tienen las mismas preferencias, gustos, prioridades, ideas, etc. Por supuesto que esto no es nada nuevo y lo que estoy diciendo es una obviedad, pero vale la pena remarcarlo. ¿Por qué digo esto ahora? Bien, la respuesta es simple: hoy en día tengo la encomienda en mi trabajo de establecer acuerdos educativos – mediante alianzas estratégicas – con instituciones públicas y gobiernos en el mundo. Uno de los sectores más importantes para esta labor son las entidades federativas de México. Y allí es donde todo esto se interrelaciona. Cuando me toca viajar a alguno de los estados y conocer de cerca las prioridades y los temas que cada administración ha decidido impulsar, me puedo dar cuenta de la enorme variedad de opciones que se despliegan ante la mesa.

Recientemente tuve la oportunidad de acudir a Oaxaca, Durango, Monterrey y al Distrito Federal (los mencioné en orden de aparición, no de importancia). Cada uno de esos estados tiene una mentalidad totalmente diferente uno del otro, y por consiguiente tiene también objetivos distintos. Lo anterior no resulta de extrañar a nadie, al contrario. Es correcto que cada estado busque privilegiar sus mejores opciones competitivas frente al resto de las entidades de México. Lo verdaderamente difícil comienza cuando hay que buscar el denominador común y convencer a cada gobernador de la importancia de la educación, la formación y la capacitación de los jóvenes. En otros ámbitos se le llamaría a este fenómeno la “formación de cuadros”. Luego entonces, si la educación no forma parte del plan esencial de trabajo y de desarrollo para el Gobierno del Estado, resultará prácticamente imposible de avanzar cualquier tipo de alianza o asociación con dicha entidad.

La pregunta de fondo es: ¿cómo se puede convencer a un gobernador que la educación siempre debe ser una prioridad para todos los gobiernos? Más complejo aún: ¿qué sucede cuando alguna autoridad cree que la educación no es importante al momento de formar a los nuevos líderes, ciudadanos, empresarios, políticos, etc.? Eso es todavía más paradójico y difícil de superar. Sin embargo estoy convencido que en el ejercicio de la política pragmática, instrumental o con una visión conductista, la educación no tiene cabida como proyecto de largo plazo. Pero allí está precisamente el engaño, porque la política (y mucho menos las políticas públicas) no puede ni debe ser un mero ejercicio de corto plazo que busque los réditos inmediatos para quien gobierna. Lo que está en juego es la viabilidad y la sostenibilidad de una nación o de un estado, que estará poniendo su destino en manos de personas que no están preparadas para ello. También se necesita formación y capacitación para llevar las riendas de un Gobierno de manera exitosa.

No obstante lo anterior, en esto reside gran parte del trabajo que hay que hacer. Primeramente hay que convencer -a todo aquel que no lo crea- que la educación en realidad es la mejor inversión que puede hacerse. Y en segundo lugar, convencer también a quien haya que hacerlo, que la mejor manera de modificar la postura cortoplacista sobre la política es a través de las inversiones en proyectos que garanticen el desarrollo sostenible de un estado, como es la educación.

Como todos podrán imaginarse, la tarea no resulta fácil y el reto es precisamente construirse a sí mismo los mecanismos de acceso para tratar de revertir esta tendencia. Al final del día el beneficio más noble, sutil y visible será para quienes tengan esta visión de largo plazo y se decidan a invertir en el futuro de los jóvenes. No debemos dejar que los objetivos de corto plazo y la inversión en proyectos poco sostenibles le quiten la oportunidad a los jóvenes para prepararse. Mis respetos para todas las autoridades que tienen esta visión. Ellos sí saben de lo que hablan.

http://www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

Anuncios

El Senado elige abiertamente

octubre 27, 2012

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n2748298.htm

El Senado elige abiertamente

Federico Ling Sanz Cerrada*

El próximo lunes 29 de octubre comparecerán ante la Comisión de Justicia del Senado de la República los candidatos a Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Como bien se sabe, dos de sus integrantes actuales – el Ministro Aguirre Anguiano y el Ministro Ortiz Mayagoitia – habrán de dejar el cargo el 30 de noviembre de este año y tendrán que ser sustituidos. ¿Cómo se hace lo anterior? Pues el Presidente de la República envía una terna de candidatos al Senado y los legisladores votan y eligen, de entre esos tres, al que será el próximo Ministro. Claro, cabe la posibilidad que el Senado no se ponga de acuerdo y rechace la terna; entonces, el Presidente tendría que presentar a otros tres aspirantes, y si éstos últimos vuelven a ser rechazados, entonces ya puede designar directamente al Ministro que va a ocupar la vacante.

Pero, ¿qué implica ser Ministro de la Corte y el procedimiento para elegirlo? Además de tener la mayor investidura dentro del Poder Judicial de la Federación, los ministros tienen un poder importante en el juego político y de resolución de controversias entre distintos actores. Con la transición democrática del año 2000, el poder de la Presidencia Imperial se disolvió y entonces, el papel de la Corte comenzó a ser cada vez más relevante, pues el equilibrio entre actores y poderes diversos se hizo patente. El Presidente de la República dejó de ser el juez supremo que resolvía todos los conflictos y entonces, los gobernadores, los legisladores, y hasta los particulares, comenzaron a resolver las cosas por la vía judicial. Lo anterior es correcto, pues para eso existe un tribunal constitucional en México, pero también, hemos caído en la tentación de judicializar todos los procesos políticos. En nuestro país hemos gastado cada vez más en colocar instituciones que se encargan de juzgar y de calificar lo que hacen los actores políticos, como por ejemplo, el IFE, el Tribunal Electoral, la Suprema Corte, etc. ¿Qué sucederá entre nosotros y entre nuestra clase política que no confiamos en lo que hacen los demás que, casi siempre, necesitamos que un tercero nos diga si actuamos bien o mal? Una de las respuestas a lo anterior es la discrecionalidad. En México, casi todos los procesos de sucesión del poder y designación de funcionarios se llevaban a cabo de forma arbitraria y casi secreta. ¿Cómo se nombraba a los Ministros de la Corte antes? ¿Cómo decidían los senadores al respecto? Es un misterio. Hoy en día, la Comisión de Justicia del Senado ha hecho un esfuerzo por transparentar el proceso, poniendo a disposición todos los documentos en su página web (también conocida como “micro sitio”). ¿En qué ayuda lo anterior? En que los ciudadanos conozcamos la manera en que se toman las decisiones de esta naturaleza. Como ya hemos dicho, un Ministro de la Corte cumple funciones profundamente importantes, por lo que resulta idóneo conocer su perfil, y además que sea sujeto de escrutinio público, para garantizar que se está tomando la mejor decisión. En una democracia como la de México, donde el proceso de consolidación está a punto de ser puesto a prueba, es importante que se garantice el acceso a la información. Las mejores decisiones son aquellas que se toman de forma abierta. Y creo que para ello, en el caso de los ministros, el Senado estará optando de forma abierta por alguno de los candidatos que propuso el Poder Ejecutivo Federal. Lo anterior no quiere decir que la política, la negociación y las condiciones coyunturales de la situación no habrán de jugar un papel clave en ello, pero sin duda, el hecho de tener documentos disponibles al alcance de un navegador de internet puede hacer que las cosas tengan mejores resultados. El siguiente paso será el de analizar si la decisión que el Senado tomará en unos días fue la mejor, pero eso dependerá de la Corte, de su desempeño y de la conducta que tengan los próximos ministros.

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

http://www.federicoling.com

y @fedeling

A %d blogueros les gusta esto: