Psicoanalizando al Leviatán

Psicoanalizando al Leviatán

por Federico Ling

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Querétaro en práctica

agosto 19, 2013

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n3090928.htm

Querétaro en práctica

Federico Ling Sanz Cerrada*

Desde que uno llega a la ciudad de Querétaro, la atmósfera empieza a cambiar. La plaza frente al Palacio de Gobierno comienza a llenarse de movimiento, rumbo a las 10 de la mañana y uno puede sentarse a desayunar tranquilamente mientras espera. En tal sentido, me tocó regresar otra vez al estado de Querétaro, en esta ocasión a un evento con el Gobernador José Calzada, en la que entregó las becas para jóvenes queretanos que habrán de asistir a la ciudad de Washington, D.C. a participar en el programa que la institución “The Washington Center” ofrece para ellos cada semestre.

Antes del evento, mientras se toma uno el café matutino y lee la prensa local se puede dar cuenta de la relevancia del tema para la administración en turno: la primera plana de los diarios reportan los eventos del día anterior en la ciudad; de tres eventos que encabezó el Gobernador, dos de ellos tenían que ver con educación. El primero de éstos fue la presentación oficial de la conferencia “Un millón de jóvenes por México” que se llevará a cabo en octubre con célebres personalidades internacionales. El segundo evento fue la reunión que sostuvo el titular del Ejecutivo Local con el Embajador de Estados Unidos en México, por la que se discutió el intercambio cultural y educativo entre ambos países.

Todo ello aunado al evento al que me ha tocado asistir me confirma la convicción y el compromiso del Gobierno de Querétaro para promocionar, impulsar y fortalecer la educación para sus ciudadanos. Pero más allá de todo esto, lo que me interesa destacar es lo significativo que resultan estos programas académicos cuando se unen a una experiencia profesional, en la que los jóvenes no solamente adquieren conocimientos teóricos sino prácticos, son precisamente las que cambian la vida de la personas. Quizá en nuestro país todavía no está tan arraigada la cultura de las prácticas profesionales y en algunas ocasiones se pone en duda la relevancia de este tipo de experiencias; pero si comparamos lo que sucede alrededor del mundo, descubriríamos que es una parte fundamental de la vida laboral de las personas. Más aún, le da herramientas que los vuelven competitivos al momento de enfrentarse al mercado laboral.

La educación, la formación y la capacitación de las personas es importante – quizá mucho más que cualquier otra cosa – porque sin dichos elementos cualquier otra política pública se vuelve ineficiente, insostenible y desenfocada. ¿Por qué razón? Porque la educación asegura en el largo plazo que los cambios sociales, políticos y económicos vayan hasta lo más profundo y modifiquen las conductas culturales que nos hacen daño. En otras palabras, se atiende no solamente la problemática de las cosas, sino las causas de ésta.

Por todos estos motivos, la educación que además está acompañada de la experiencia y de la vivencia personal es lo que llevará a la transformación de México. Se necesita que los cambios sean intencionales, personales, profundos y sistemáticos. No hay otra manera de cambiar. Las soluciones rápidas o “mágicas” ha quedado claro que no existen y además, aquellas que se promocionan como tal, no existen. Es por ello que la pasión por la educación y por la transformación de la vida de las personas es lo que podrá darle viabilidad al proceso que México requiere. Además, como ya hemos dicho en mucha ocasiones anteriores, estos procesos vivenciales y experienciales no solamente son exclusivos del ámbito personal o educativo, sino que son denominadores comunes a todos las áreas de nuestra convivencia.

Si buscamos que México se transforme en el terreno energético, fiscal, laboral, productivo, económico, o cualquier otro que venga a nuestra mente, se requieren procesos en el largo plazo. Y es entonces cuando la educación práctica se vuelve una de las razones que le pueden dar una oportunidad real a ello. Después de ver el entusiasmo de los jóvenes con quienes me ha tocado convivir en esta semana, cada día me convenzo más que México está en práctica. Querétaro lo está y como él, muchos más vendrán a la par.

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*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

Casi un año

agosto 11, 2013

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n3083421.htm

Casi un año

Federico Ling Sanz Cerrada*

Estamos a la mitad del mes de agosto, y al terminar éste, septiembre llegará lleno de actividad para la política mexicana. Entre otras cosas, el 1 de septiembre reinicia el periodo ordinario de sesiones en el Congreso de la Unión, y ello además da paso al Primer Informe de Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto. Pero hay varias cosas que se deben tomar en cuenta para hacer un análisis adecuado de la situación. En primer lugar, como ya hemos establecido anteriormente, esto marcará un precedente puesto que será el Primer Informe del Presidente Peña, y también será la primera vez que proponga un proyecto de presupuesto a la Cámara de Diputados. Pero además hay que sumarle que durante las últimas dos semanas de agosto se realizará un segundo periodo extraordinario para aprobar una serie de reformas pendientes – que dicho sea de paso – no se antoja fácil.

¿Pero cómo llega el presidente Peña a su primer informe? Revisemos algunos números al respecto. Según algunas encuestas como la que publica Consulta Mitofsky, el Presidente tiene una aprobación de más del 50% de la población encuestada y una desaprobación de alrededor de 40%. El nivel de aprobación es bastante bueno, frente a aquellos que no están contentos con la forma en que el Primer Mandatario está haciendo su trabajo. Pero hay otro dato que me parece aún más interesante: casi 60% de la población cree que los principales problemas del país son económicos y solamente alrededor de 30% opinan que el principal problema de México es la inseguridad. La cifra contrasta, porque precisamente hace un año las cosas estaban totalmente invertidas, y eran la violencia y la inseguridad aquello que representaba la primera preocupación para las personas.

Aunque ya se ha dicho mucho al respecto, es altamente probable que la explicación a la situación anterior se deba a que la prensa y los medios de comunicación han dejado de reportar vehementemente estos asuntos, pero también el Gobierno Federal ha eliminado de su narrativa todo discurso relacionado con dichos tópicos. El efecto parece ser bueno en términos de opinión pública, sin embargo, el reto consiste en lograr que los acontecimientos que han sucedido recientemente en nuestro país no contradigan la imagen que se ha construido hasta el momento.

Siguiendo con este mismo orden de ideas, otro de los puntos importantes que se deben analizar de cara al primer informe del Presidente es la situación económica. Si bien ha habido algunas cifras que no han sido lo más favorables, gran parte de lo sucedido podría deberse a los retrasos naturales para comenzar a ejercer el gasto público. Al menos, de allí proviene la queja que los gobiernos de los estados y las empresas tienen para con el Gobierno Federal. Si bien las cosas no dependen enteramente de la administración del Presidente de la República, algunos han empezado a ejercer cierta presión para que el flujo de recursos comience, se normalice y aumente cuanto antes.

Adicionalmente, se debe realizar también un análisis profundo y a conciencia sobre los logros que el Gobierno del Presidente ha tenido con las reformas que ha impulsado a través del mecanismo político conocido como “Pacto por México”. Creo que este es uno de los aciertos más grandes y significativos que se han conseguido durante los últimos meses de gobierno.

En resumidas cuentas, lo que trato de decir es que el Primer Informe de Gobierno es solamente un “corte de caja” que sirve de pretexto para saber cómo vamos, en qué punto del camino nos encontramos y hacia donde tendríamos que estar transitando. A reserva de sonar un tanto reduccionista, creo que la mejor ruta que podríamos seguir de ahora en adelante es la misma por la que hemos caminado, pero fortaleciendo la actividad económica, integrando un proyecto político que tenga vida en el largo plazo (y no solamente mientras está activo el “Pacto por México”) y mejorando la imagen de México en el plano internacional. Si tenemos esto, las bases estarían puestas para lo que venga; pero hay que pensar en el largo plazo.

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@fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

 

Fuerzas inexplicables

agosto 3, 2013

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n3075583.htm

Fuerzas inexplicables

Federico Ling Sanz Cerrada*

Durante la semana que termina fuimos testigos de diversos acontecimientos que llamaron poderosamente la atención. En primer lugar, al revisar las notas de prensa del viernes me puedo dar cuenta del inmenso movimiento que ocasionó el retorno de los restos del ex futbolista Christian Benítez “Chucho” a Ecuador. Las fotografías de ello reportan grandes filas de gente para despedirlo, así como el convoy de patrullas y motocicletas que escoltaron el féretro al salir del aeropuerto; el avión en que regresó de Qatar fue cubierto de chorros de agua y las sirenas, proveniente de los carros de bomberos que se aprestaron en el aeropuerto a recibirlo, sonaron a su llegada. Veamos otro evento en la semana: la operación del presidente Enrique Peña Nieto, por la que le fue retirado un nódulo tiroideo en el Hospital Central Militar. Sin lugar a dudas que este evento también causó un gran revuelo en México, y hubo una serie de reportajes sobre el mal que aquejaba al presidente Peña. Inclusive múltiples interpretaciones de la política se hicieron con ello, por ejemplo, el rol de Aurelio Nuño, jefe de la Oficina de la Presidencia cuando declaró que el titular del Ejecutivo se encontraba bien después de la cirugía. Por último, quiero traer a colación otro evento importante (no de esta semana, pero sí de semanas anteriores): el nacimiento del hijo del príncipe William y de “Kate” Middleton en Inglaterra. Numerosas revistas, periódicos y portales de noticias dieron cuenta con este suceso. Todavía no recuerdo el nombre del bebé real, he debido consultarlo en internet; se llama “Su Alteza Real George Alexander Louis de Cambridge”. En fin, ya discutiremos un día los temas de la monarquía, pero en esta ocasión me gustaría escribir de lo que tienen en común los eventos que he mencionado anteriormente.

Primero que nada, todos ellos tienen como común denominador que despiertan la curiosidad (y morbo en algunos casos) de las personas. La fuerza de la curiosidad es grande. Casi todos hemos visto como en una avenida grande, en ocasiones, el tráfico se embotella porque la gente reduce la velocidad para observar un accidente, más que por culpa del accidente mismo. La razón de ello es precisamente la curiosidad y la industria del morbo. En segundo lugar, desde los tiempos antiguos, los romanos opinaban que la gente debe tener algo en qué entretenerse. Y por ello crearon los espectáculos que mantenían ocupada a la ciudad.

Lo que hemos dicho hasta el momento refleja una de las realidades más complejas para todo gobierno: hablar con regularidad de temas de fondo. Y por supuesto este mal no solamente aqueja a los gobiernos, sino también a las personas, pues pocas veces hablamos de lo verdaderamente importante, y nos dedicamos a observar las actuaciones, la superficie o lo pasajero de las cosas. No quiere decir que ello no sea importante, pero no debemos quedarnos en ese nivel y hay que ir al fondo. Es complejo y es todo un reto. En el caso de México creo que hay muchos temas que se deben empezar a discutir pronto; para empezar, habrá un segundo periodo extraordinario de sesiones en el Congreso, por el que se discutirán temas de relevancia para la nación. El Presidente Peña anunció que presentará su reforma energética pronto y quizá haya algunos resultados en cuestión de semanas.

Adicionalmente, el paquete económico también comenzará a discutirse en la Cámara de Diputados, por lo que se debe prestar atención a cuáles serán las prioridades del Gobierno de la República y de los legisladores. Como reza el dicho popular: “prioridad que no se refleja en el presupuesto no es prioridad”. Y ello es interesante, pues esta será la primera negociación del Gobierno federal en este tema.

En fin, lo que trato de advertir es que no debemos quedarnos solamente en el nivel superficial de la vida pública, sino entrar en detalles y en la sustancia de las cosas. Ello implica dominar un poco nuestro espíritu naturalmente curioso y morboso, pero allí está el secreto del éxito. Y además tiene aplicaciones personales y sociales.

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*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

Educación para llevar

julio 29, 2013

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n3067758.htm

Educación para llevar

Federico Ling Sanz Cerrada*

No todos los estados de la república piensan igual (suponiendo que los estados piensan). Me refiero obviamente a sus gobernantes. No todos los gobernadores de México piensan igual y tienen las mismas preferencias, gustos, prioridades, ideas, etc. Por supuesto que esto no es nada nuevo y lo que estoy diciendo es una obviedad, pero vale la pena remarcarlo. ¿Por qué digo esto ahora? Bien, la respuesta es simple: hoy en día tengo la encomienda en mi trabajo de establecer acuerdos educativos – mediante alianzas estratégicas – con instituciones públicas y gobiernos en el mundo. Uno de los sectores más importantes para esta labor son las entidades federativas de México. Y allí es donde todo esto se interrelaciona. Cuando me toca viajar a alguno de los estados y conocer de cerca las prioridades y los temas que cada administración ha decidido impulsar, me puedo dar cuenta de la enorme variedad de opciones que se despliegan ante la mesa.

Recientemente tuve la oportunidad de acudir a Oaxaca, Durango, Monterrey y al Distrito Federal (los mencioné en orden de aparición, no de importancia). Cada uno de esos estados tiene una mentalidad totalmente diferente uno del otro, y por consiguiente tiene también objetivos distintos. Lo anterior no resulta de extrañar a nadie, al contrario. Es correcto que cada estado busque privilegiar sus mejores opciones competitivas frente al resto de las entidades de México. Lo verdaderamente difícil comienza cuando hay que buscar el denominador común y convencer a cada gobernador de la importancia de la educación, la formación y la capacitación de los jóvenes. En otros ámbitos se le llamaría a este fenómeno la “formación de cuadros”. Luego entonces, si la educación no forma parte del plan esencial de trabajo y de desarrollo para el Gobierno del Estado, resultará prácticamente imposible de avanzar cualquier tipo de alianza o asociación con dicha entidad.

La pregunta de fondo es: ¿cómo se puede convencer a un gobernador que la educación siempre debe ser una prioridad para todos los gobiernos? Más complejo aún: ¿qué sucede cuando alguna autoridad cree que la educación no es importante al momento de formar a los nuevos líderes, ciudadanos, empresarios, políticos, etc.? Eso es todavía más paradójico y difícil de superar. Sin embargo estoy convencido que en el ejercicio de la política pragmática, instrumental o con una visión conductista, la educación no tiene cabida como proyecto de largo plazo. Pero allí está precisamente el engaño, porque la política (y mucho menos las políticas públicas) no puede ni debe ser un mero ejercicio de corto plazo que busque los réditos inmediatos para quien gobierna. Lo que está en juego es la viabilidad y la sostenibilidad de una nación o de un estado, que estará poniendo su destino en manos de personas que no están preparadas para ello. También se necesita formación y capacitación para llevar las riendas de un Gobierno de manera exitosa.

No obstante lo anterior, en esto reside gran parte del trabajo que hay que hacer. Primeramente hay que convencer -a todo aquel que no lo crea- que la educación en realidad es la mejor inversión que puede hacerse. Y en segundo lugar, convencer también a quien haya que hacerlo, que la mejor manera de modificar la postura cortoplacista sobre la política es a través de las inversiones en proyectos que garanticen el desarrollo sostenible de un estado, como es la educación.

Como todos podrán imaginarse, la tarea no resulta fácil y el reto es precisamente construirse a sí mismo los mecanismos de acceso para tratar de revertir esta tendencia. Al final del día el beneficio más noble, sutil y visible será para quienes tengan esta visión de largo plazo y se decidan a invertir en el futuro de los jóvenes. No debemos dejar que los objetivos de corto plazo y la inversión en proyectos poco sostenibles le quiten la oportunidad a los jóvenes para prepararse. Mis respetos para todas las autoridades que tienen esta visión. Ellos sí saben de lo que hablan.

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*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

Etiquetas y decisiones

julio 29, 2013

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n3059467.htm

Etiquetas y decisiones

Federico Ling Sanz Cerrada*

Hablando de varias cosas, en la semana escribí esta colaboración sobre los pasos que deben seguirse para completar o lograr algo. En esa ocasión establecimos que el gradualismo es una forma de conquistar nuestras metas, sin desesperación o sin ansiedad. Nada es mágico en el mundo y debe hacerse escalonadamente (si es que queremos tener éxito). Luego entonces, uno de los hermanos de mi padre – Francisco – me escribió para sugerirme un tema para esta semana: las etiquetas. Ahora entonces hablaré del tópico que me sugirió “Paco”, pero antes de eso, quiero explicar una cosa: muchas veces me han preguntado la razón por la cual no escribo de la coyuntura política del momento o doy mi opinión sobre algún asunto en particular de la vida nacional. Sin duda que lo hago, pero desde otra óptica totalmente distinta. Me gusta partir de una experiencia personal o individual (generalmente cosas que me suceden o que pienso durante el día) y comparar ese hecho o fenómeno a la luz de las cuestiones nacionales. Finalmente toda la vida política y colectiva de México tiene una base personalísima, y es el individuo el que le otorga un carisma determinado a nuestro entorno. La suma de los carismas de todos los ciudadanos constituyen el espíritu de nuestra nación; Rousseau le hubiera llamado hace muchos años a este fenómeno la “voluntad general”, por decirlo de alguna forma.

Ahora bien, una vez explicada la razón de lo anterior, procedo a escribir de aquello que “Paco” me sugirió: las etiquetas. En su correo me decía que las personas solemos juzgar por medio de etiquetas preestablecidas y de juicios preconcebidos. Por supuesto esto no es ninguna novedad, pero cuántas veces hemos sido sujetos de ello sin que nos demos cuenta, inconscientemente, por decirlo de otro modo. El primer ejemplo tenía que ver con la ropa de “marca”. Independientemente de la calidad de ciertas telas, lo que las grandes marcas venden no es eso, sino su logotipo. Lo que en realidad cuesta es la pertenencia, sin importar si la cosa es de alta o baja calidad. Por supuesto que la calidad suele ser buena, pero no es el punto de la discusión. Otro ejemplo que usó fue el del vino. Hay vinos sumamente caros y otros absolutamente baratos. La variedad va desde los 50 pesos hasta los 50 mil pesos. ¿Los vinos caros son mejores? Quizá sí, pero no es una regla. La regla de oro es: el mejor vino es el que más le gusta a uno. Entonces, no necesariamente tiene que ser un vino costoso o de un tipo determinado.

Bueno, y todo ello me lleva a pensar que en el plano nacional, las cosas son iguales. A veces nos dejamos llevar por las tendencias y las marcas del momento. Pensamos o razonamos según lo que dicen los expertos y comentaristas de los medios electrónicos. Pero al final de cuentas, la mejor opinión es la de uno mismo. Nadie puede juzgar mejor lo que pasa que uno. Y eso también se aplica para nuestras preferencias políticas. El partido que más nos agrada o el candidato que más nos convence, a veces no necesariamente tiene que ver con nuestras ideas o preferencias, sino con todo aquello que está de moda. Muchas teorías en la ciencia política dicen que la gente – en ocasiones – vota por el candidato que cree que va a ganar. La explicación es sencilla: nadie quiere estar del lado del perdedor.

Pero tal y como pasa con el vino o con la ropa, las tendencias que elegimos no necesariamente son producto de nuestras convicciones, sino de nuestros mecanismos inconscientes que nos hacen optar por lo que está de moda o lo que pensamos que es mejor, sin analizarlo demasiado. ¿Cuántas decisiones se toman de este modo, por ejemplo, en la Cámara de Diputados o Senadores?, ¿cuántas decisiones de política pública se toman por estas circunstancias? En conclusión, esto de las etiquetas no es bueno ni malo; lo importante es ser conscientes de cuáles son los mecanismos por los que decidimos algunas cosas, tanto en lo personal como en lo político. Allí comienza el camino de la autodeterminación.

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*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

Punto por punto

julio 15, 2013

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n3051301.htm

Punto por punto

Federico Ling Sanz Cerrada*

Esta columna la quiero escribir porque estoy convencido que las cosas tienen que ser graduales en la vida. Casi todos los procesos humanos lo son y uno tiene que aprender lo suficiente para no desesperarse cuando todo lleva su tiempo. Comenzaré por poner algunos ejemplos: el primero de ellos es el peso. ¿Cuántos de nosotros nos hemos enfrentado a la difícil tarea de reducir de peso – por salud o por estética? Bajar de peso no puede ser un ejercicio inmediato ni de resultados mágicos. Alguien que tiene un sobrepeso de 20 kilos no los puede reducir en 2 semanas; podría sufrir un trágico desenlace pues el cuerpo se desequilibraría ante ello. Luego entonces, cuando una persona tiene que bajar 20 kilos tiene que comenzar bajando los primeros 100 gramos. Y le va a llevar tiempo y no va a ser fácil, y conforme se acerque a la meta las cosas serán mucho más complejas y difíciles. No es lo mismo bajar los primeros 3 kilos que los últimos 3.

Vayamos a otro ejemplo: obtener una licenciatura. ¿Qué se tiene que hacer para obtener un título de licenciado? Por supuesto me refiero a estudiar, y no a comprar un título falso, pues ese no es un título, sino una impostura. Lo primero que hay que hacer es inscribirse en la universidad y cursar todas y cada una de las materias del plan de estudios. Supongamos que hay 50 asignaturas en la lista. El estudiante debe inscribirse y cursar 6, 7 u 8 materias en cada semestre en promedio para terminar su carrera en 4 o 5 años. Nadie en su sano juicio llevaría una carga académica de 15 materias al semestre; sería prácticamente imposible. Pero si no se cursan todos los semestres con todas sus clases, pues nadie llega al final.

Refirámonos a otro ejemplo más: ahorrar una cantidad determinada de dinero. Supongamos que alguien quiere juntar 100 mil pesos. ¿Qué tiene que hacer? Tiene que ahorrar una parte de su sueldo. ¿Esa persona podría ahorrar 100 mil pesos en un solo mes? Quizá, si su sueldo es extraordinariamente alto y su ritmo de vida es austero. Pero para la mayoría la realidad sería otra. Hay que ahorrar 50, 100, 500 o mil pesos cada mes para que en algún momento tengamos esa cantidad en el banco. ¿Y de qué sirve que en lugar de comprar café en la tienda lo preparemos en la casa? Quizá con ello ahorramos 10 o 20 pesos diarios, pero en el gran agregado es un dinero que está abonándose al objetivo final. ¿Representan algo los 10 pesos de manera aislada? Probablemente no, pero cuando ello se junta con el cúmulo de acciones para ahorrar, entonces significa bastante más.

Pues bien, lo que trato de explicar y de decir con estos ejemplos es que las cosas no pueden darse de forma instantánea en la mayoría de las ocasiones. Si queremos que algo suceda tenemos que trabajar para ello y ser pacientes. Los procesos humanos a veces tardan mucho tiempo. En el caso personal de cada uno de nosotros, una vez que hemos identificado cuáles son aquellas cosas de nuestra personalidad que nos gustaría mejorar, sigue entonces implementar una ruta gradual de cambio paulatino. A lo mejor después de un año tendremos resultados impresionantes, pero tenemos que ponernos en marcha. Al principio es desesperante, pero los hábitos pueden llegar a modificarse.

Y pensando entonces en eso mismo: si los hábitos, costumbres y situaciones personales pueden llegar a cambiar de manera gradual en el tiempo, mediante el esfuerzo y el trabajo constante, entonces también los asuntos sociales y colectivos pueden modificarse siguiendo la misma lógica. El proceso de cambio puede llegar a ser diferente, con más o menos detalles, pero sigue la misma ruta: una sociedad puede ser diferente en la medida en que va dando los pasos hacia ello. Y la política y la cultura y la economía, todo puede transformarse. El secreto de la transformación colectiva está en que ello parte de la evolución personal. Entonces la frase es cierta: México va a cambiar cuando sus ciudadanos cambien. Cada quien sabrá por dónde empezar.

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*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

El Distrito Federal (y todo lo que eso implica)

julio 7, 2013

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n3043285.htm

El Distrito Federal (y todo lo que eso implica)

Federico Ling Sanz Cerrada*

Tuve la oportunidad de hablar durante la semana con un buen amigo. Hablé con él porque estoy buscando impulsar un proyecto interesante con el Gobierno del Distrito Federal, y comenzamos a platicar y a recordar viejos tiempos juntos. Ahora cada quien ha seguido su propio rumbo, sin embargo, cuando discutíamos acerca de las oportunidades que pueden surgir para colaborar con el Gobierno del DF me llamó la atención poderosamente que siempre, esta entidad federativa queda un poco relegada a segundo término cuando se habla de los “estados de la república”. Es cierto, el Distrito Federal no es un estado como tal, pero es una de las 32 entidades federativas que tiene nuestro país.

En lo personal creo y pienso que la Ciudad de México se ve un tanto opacada quizá porque es la sede del Poder Ejecutivo, entonces, es algo así como la “ciudad del Presidente”. Además, en un país donde la centralización es el “pan nuestro de todos los días”, el Distrito Federal concentra una cantidad importantísima de personas, de tomadores de decisiones, de instituciones, de habitantes, etc. Creo que el federalismo en México no se ha hecho una realidad plena, y el centro del país sigue concentrando muchas cosas. Pero precisamente de eso mismo quiero hablar: ¿cómo es posible que el Distrito Federal no tenga la reforma política que se merece, cuando concentra prácticamente todo en México? Justamente por ello es una urbe que ofrece mucho también. Cuando hablé con mi amigo, en particular, nos enfocamos en el tema del desarrollo económico del Distrito Federal. Me comentó sobre los planes para que la ciudad crezca, la inversión se fortalezca, y al final del día, todo ello redundará en mejores y más beneficios para todos sus habitantes. Creo que el DF merece una mención especial por dichos logros.

De entrada, la Ciudad de México tiene más de 52 museos en toda su área metropolitana. Esto quiere decir que cada fin de semana se podría visitar un museo distinto sin repetir ninguno durante un año. Pero además, es una ciudad que en materia de cultura, también ofrece una variedad importante de recursos en el tema. La diversidad es también una gran característica de la ciudad. Sin embargo, cuando se habla del Distrito Federal, entonces estamos hablando de otra cosa que ya mencioné anteriormente: la centralización extrema que existe en México. Al menos, la centralización en algunos tópicos como el fiscal o el político. Para nadie es un secreto que la mayoría de los recursos de los estados provienen de fondos federales y bastante poco proviene de los impuestos que recaudan ellos mismos. A esto hay que sumar también que todas las sedes centrales de las secretarías de estado en el ámbito federal están en el Distrito Federal, así como las múltiples oficinas del Poder Legislativo o Judicial. Lo mismo sucede con las universidades. Luego entonces, esto se convierte en la principal fortaleza de la Ciudad de México, pero también está agotando los recursos de espacio de que dispone. Esto nos lleva a pensar en otro problema: la movilidad en la ciudad. Cada día se incrementa el número de personas y de automóviles a los cuales hay que darles servicio. Es prácticamente imposible crecer a estos ritmos.

En resumidas cuentas, lo que trato de enfatizar son dos cosas: la ciudad de México tiene enormes problemas que deben resolverse en el largo y mediano plazo, pero al mismo tiempo, es una metrópoli que ofrece mucho a sus habitantes. Debo reconocer el gran esfuerzo del Gobierno del Distrito Federal para lidiar con estos retos, y al mismo tiempo exhortar a quienes viven en ella a que cada día se haga conciencia de los enormes problemas que tiene el DF. No toda la responsabilidad debe y puede ser del gobierno, así que hay que empezar por cosas sencillas: no usar tanto el automóvil, utilizar espacios públicos, cuidar el agua, etc. Todas esas acciones – de la sociedad y el gobierno – pueden garantizar la viabilidad del Valle de México.

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*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

El país de los sensibles y otras cosas

junio 30, 2013

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n3035069.htm

El país de los sensibles y otras cosas

Federico Ling Sanz Cerrada*

El día de hoy me encuentro ante una disyuntiva para escribir este artículo. Quiero hablar de dos temas profundamente diferentes, pero importantes. Así que ahí voy. Trataré de hacer mi mejor esfuerzo. Para ello, comenzaré diciendo que en mi última visita al Distrito Federal, iba regresando en automóvil de la ciudad de Pachuca; al cruzar por la intersección de las calles de Insurgentes y Reforma, un peatón decide cruzar a toda velocidad, vulnerando su propio semáforo y atravesarse en la luz roja que le impedía el paso. Era de noche, y me costó un poco de trabajo distinguirlo, así que disminuí la marcha del vehículo y toqué la bocina para advertir de su paso indebido. La reacción del peatón fue totalmente extraña: se detuvo en el carril del Metrobús para verme e insultarme mediante señas a mi paso. ¡Ahora resulta que el peatón puede vulnerar las reglas de tránsito y sentirse ofendido porque alguien le hace ver su error! Al final del día, el propio transeúnte está corriendo peligro y pone en riesgo su vida, al atravesarse en rojo en una avenida transitada, en la noche, y especialmente cuando decide “ofenderse” ante el vehículo que sigue su marcha. Por supuesto que yo estoy en contra de los carros que no ceden el paso al peatón en las esquinas, pero cuando existen los semáforos, todos debemos respetar las señales.

En este caso, México es el país de los “sensibles”. Nadie puede recriminar a nadie que cumpla con su trabajo o con su responsabilidad sin que ello ofenda a la otra persona. Cuando un jefe le pide a su empleado que haga su trabajo (sin decir nada agresivo) o cuando un comensal le pide al mesero de buena manera que le traiga algo a la mesa; o simplemente cuando alguien no tiene ningún privilegio para la otra persona, entonces, nos ofendemos. Porque cuando los mexicanos sentimos que no somos tratados con deferencias y de modo especial, entonces, creemos que estamos recibiendo un “mal trato”. Nada de ello. Las reglas deben cumplirse porque así lo dicta la convivencia social y las leyes deben respetarse, sin importar quien sea.

Me he puesto a pensar largamente en este incidente. ¿Qué pudo haber ofendido tanto al peatón que se cruza irresponsablemente? Creo que es un asunto que tiene que ver con nuestra susceptibilidad. Pero la sentencia que pesa sobre nosotros es la siguiente: un país donde las reglas son exclusivas y donde las normas no se cumplen por ética, sino por el favor de alguien; o sencillamente la responsabilidad de las cosas bien hechas constituye una ofensa para los demás, entonces en ese lugar nao puede haber un desarrollo civilizado. Tenemos que aprender a cumplir la ley porque todos salimos ganando. El país de los sensibles ya no tiene cabida en el mundo de hoy. Mucho menos si queremos ser competitivos.

Pues bien, el segundo tema que se me viene a la mente y que quiero traer a este artículo es todo aquello que sucede en Estados Unidos, específicamente en la Suprema Corte y en el Congreso. La primera aprobó una medida por la que facultaría como un derecho federal a los matrimonios entre personas del mismo sexo. Ahora no solamente las legislaturas estatales tendrán potestad sobre este tema, sino que las personas que estén en este supuesto podrán tener los beneficios de cualquier otro matrimonio, hecho patente en todo el territorio de los Estados Unidos. Es una conquista interesante. Y ello se combinará con la recién aprobada reforma migratoria en el Senado, que permitirá a muchos indocumentados legalizar su situación. Estos dos fenómenos se combinan (casi al mismo tiempo) y habrá interesantes cambios. En materia migratoria falta la aprobación de la Cámara de Representantes, pero sin duda la ruta de acción está en marcha.

Aunque los dos temas anteriores no tienen casi nada que ver el uno con el otro, no quise dejar de mencionarlos a los dos. Creo que cada uno ofrece una perspectiva interesante para tratar de entender mejor el mundo en que vivimos. Al final del día de eso se trata todo.

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*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

Intereses vs Posiciones

junio 24, 2013

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n3027025.htm

Intereses vs Posiciones

Federico Ling Sanz Cerrada*

Existen varias teorías interesantes sobre las negociaciones. Cuando uno toma clases de negociación y resolución de conflictos, uno puede abordar el tema desde diferente óptica y entonces, entender qué es lo que está en juego cuando negocia con otros. ¿Qué clases de negociaciones hay en la vida? De todo tipo: políticas, sociales, económicas, de pareja, de familia, culturales, etc. Y no es raro pensar en esos términos, pero debemos aceptar el hecho que todos los seres humanos negociamos cosas desde pequeños. Por ejemplo, los niños que quieren un determinado juguete y entonces se ponen de acuerdo con sus papás para obtenerlo – por supuesto a cambio de algo – porque en toda negociación siempre hay que ceder para obtener lo que estamos buscando.

Aprender a ceder durante una negociación es uno de los éxitos de la misma. Nadie quiere negociar con alguien que no está dispuesto a moverse un milímetro de su posición inicial, y esto tenemos que tomarlo en cuenta, pues pesa mucho para lograr resultados eficientes. El problema comienza cuando no tenemos idea de hasta dónde podríamos o deberíamos ceder en la negociación, y acabamos por no obtener lo que estamos buscando.

Yo recuerdo también una teoría que hablaba de los intereses y las posiciones. Este es un modo práctico de entender cómo debemos negociar o qué debemos ceder al momento de hacerlo. Por ejemplo, un comerciante tiene interés en vender sus productos y desarrolla todo un modelo de negocio determinado; cuando llega el comprador le pide modificar ciertas cosas de su mercancía y le solicita que realice acciones específicas. ¿Acaso el comerciante dejaría de modificar su producto solamente para no alterar el estado inicial del mismo? Por supuesto que no. Lo que está tratando de hacer es vender, y para ello, debe ceder en algunas cosas con su cliente, porque al final de cuentas, cuando logre concretar la venta, habrá conseguido lo que quiere y no importa si para ello tuvo que rediseñar su producto.

Pues bien, ahora imaginemos eso en un gobernante. Lo que el gobernante quiere es que le vaya bien al momento de gobernar y que las personas opinen favorablemente de él. Suponiendo que hay determinada acción o política pública que la gente no acepta como tal, ¿acaso el gobernante se empeñaría en que las cosas se hagan como él dice? En este caso el gobernante estaría asegurando su posición, pero no su interés. ¿Qué es más importante? Sin duda alguna el interés (siempre y cuando nos movamos en un área legal y éticamente bien definida). Pero es complejo entender que no todas las personas pueden darse cuenta rápida y ágilmente de cuándo están negociando posiciones y cuándo intereses.

Por ejemplo, cuando alguien ofende a otra persona y se niega a ofrecer una disculpa, lo que está en el centro de su negociación es la posición orgullosa de no pedir perdón, en lugar del interés de arreglar las cosas con el otro.

Pues bien, quise traer todo esto a colación porque considero que tenemos hoy por hoy, muchos ejemplos de cómo las posiciones, en la política y en la vida social, han acabado por hacer daño al momento de conseguir cosas importantes. Específicamente, todos los días podemos leer en la prensa situaciones de políticos o de personajes de la vida pública que hacen cosas para defender su posición original y no están dispuestas a ceder nada para conseguir lo que está en su interés real.

Creo que esta sería una manera eficiente de evaluar las decisiones políticas, de los gobernantes o de los representantes públicos. Si cada uno de ellos dejara de negociar posiciones intransigentes para dar paso a una negociación de lo que verdaderamente está en el interés público real de sus partidos, gobiernos o instituciones, quizá de esta manera nuestro país tendría muchas más probabilidades de entablar negociaciones de mucha más altura. Hasta ahora los políticos en México han seguido negociando (o defendiendo) su posición inamovible y ello no puede derivar en un fenómeno de negociación que resulte positivo para los ciudadanos. Por allí podríamos empezar a fijarnos más en las acciones de los personajes públicos y analizarlas a la luz de estos conceptos.

http://www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

Capital Humano y Desarrollo

junio 15, 2013

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n3019260.htm

Capital Humano y Desarrollo

Federico Ling Sanz Cerrada*

Escribo esta colaboración desde la ciudad de Oaxaca. Me ha tocado visitar la capital del estado en un viaje de trabajo, y me ha parecido una experiencia francamente bella e interesante. El estado ofrece una diversidad cultural ampliamente extensa y goza de un privilegio único: la ubicación geográfica que lo hace tan enigmático como misterioso. En el descenso final del vuelo, rumbo al aeropuerto de la ciudad de Oaxaca, el paisaje fue espectacular, y la lluvia – en contraste con el sol – ofrecía un gran espectáculo.

Vine al estado de Oaxaca para impulsar proyectos de formación de capital humano y pude ver de cerca algunas políticas públicas interesantes dentro de la administración estatal: la primera de ellas es la manera en que se llevan a cabo las políticas de transparencia. Creo que Oaxaca ha sido un referente en la creación de mecanismos abiertos para que la ciudadanía en general pueda conocer de cerca la labor que realizan sus autoridades, para que puedan acceder a la información pública y se genere un sistema de interacción con los funcionarios de la administración estatal. Ello me parece que es una acción en beneficio de la consolidación democrática a este nivel. Si bien en México hemos avanzado mucho en asuntos de elecciones libres, mecanismos de apertura para los medios de comunicación y eliminación de la censura impuesta desde el gobierno, en los ámbitos locales todavía queda mucho por hacer, y creo que en este tema, Oaxaca ha avanzado enormes pasos.

Además, los proyectos de inversión, desarrollo, gobernabilidad y crecimiento económico en Oaxaca han resultado interesantes como casos de estudio para avanzar en los índices de desarrollo humano de la población oaxaqueña, especialmente si se hace de manera sostenible. Por eso precisamente el capital humano jugará un papel relevante en los avances que los estados de la República y que la nación hagan; sobre todo cuando se realiza en el mediano y largo plazo y atacando a profundidad los temas sustantivos.

Ahora bien, precisamente la formación de capital humano está íntimamente relacionada con el desarrollo de la sociedad y el avance en los índices que incluso Naciones Unidas marca de manera estratégica. Y ello abona en la consolidación de la infraestructura de las libertades. Por tal razón me siento profundamente optimista sobre los proyectos que vine a tratar, porque creo que la inversión para preparar académica y profesionalmente a líderes de la sociedad y todos sus sectores será todo un éxito. Lo importante ahora será estructurar un esfuerzo concertado para que la sociedad en su conjunto – en colaboración unos con otros – logre también contribuir al desarrollo general del estado.

Por último, merece una mención específica la diversidad cultural y gastronómica de Oaxaca, porque goza de un patrimonio propio sumamente rico y variado, y vale la pena conocerlo de cerca. Creo que el tema cultural en toda sociedad es una variable relevante, y si se sabe aprovechar, puede incluso detonar el fortalecimiento de una ciudadanía mucho más comprometida, cuyo tejido social se encuentre francamente bien estructurado y donde haya motivos para colaborar con los demás, en un plano de solidaridad y hermandad. En ocasiones, cuando se implementan las diferentes políticas públicas se deja de lado el componente humano, y ese es justamente el factor de mayor peso en este proceso.

En resumidas cuentas he disfrutado mucho la visita a Oaxaca. He podido probar diversos platillos y pude tratar algunos asuntos que me entusiasman, porque en general, soy un profundo creyente que el cambio social parte del cambio personal, y apostar por la formación de los jóvenes, líderes y ciudadanos de una comunidad puede tener un impacto grande. Muchos retos hay sobre la mesa, y la clave para hacerles frente es atender las causas y no solamente los síntomas. Por tal razón creo que cuando cada miembro de una sociedad avanza y se desarrolla, en realidad, lo hace para beneficio de todos los demás también. Si lográramos impulsar este fenómeno en nuestro país quizá hayamos encontrado una ruta mucho más real para cambiar nuestra vida y la de nuestra sociedad.

http://www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

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