Psicoanalizando al Leviatán

Psicoanalizando al Leviatán

por Federico Ling

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#Comunicación

julio 30, 2016

https://www.elsoldemexico.com.mx/columnas/369617-comunicacion

#Comunicación

Federico Ling Sanz Cerrada*

Quizá resulte más que evidente, pero la comunicación ha cambiado radicalmente en los últimos ocho años. Si bien no tengo el dato totalmente preciso en mi memoria, la llegada de los teléfonos inteligentes en el año 2007, 2008, cuando la compañía Apple lanzó al mercado su iPhone (primera generación) marcó el inicio de una era totalmente distinta. Recuerdo haber obtenido mi cuenta de Twitter en el año 2009 y con ello, la manera en que habríamos de seguir las noticias, de enterarnos de lo sucedido en las calles de la ciudad, o de informar en tiempo real de algún acontecimiento, cambió para siempre. Veamos algunos ejemplos: las notas de prensa que pulularon el día de ayer están llenas de simbolismos que antes, jamás hubiéramos entendido. Por ejemplo: #LordAudi. Así como se ve, ningún periódico de hace 10 años hubiera puesto un encabezado tan críptico como lo es éste. El símbolo # significa que es un tema de moda (“trending topic”) y se le antepone a las palabras para demostrar que se refieren a ese asunto en particular. El término “Lord” se le atribuye a todo aquel personaje que es expuesto en redes sociales debido a un comportamiento prepotente, soberbio, y en muchas ocasiones contrario a la ley.

#LordAudi no es la excepción. ¿Cuánto tiempo tardó la comunidad cibernética en dar con el susodicho? Menos de un día. La nota se “viraliza” y ahora sabemos que el agresor tiene nombre y apellido. En conclusión: en la época de las redes sociales nadie está a salvo de ser observado por el otro.

¿Cómo afecta esto la comunicación? Totalmente. El modelo tradicional ha dejado de ser lo que conocíamos antes, y ahora la tecnología digital también sirve para moldear la realidad. Aquella idea fantasiosa del “Gran Hermano”, una visión Orwelliana sobre el panóptico que nos vigila es precisamente esto: las redes sociales. Ese es nuestro gran hermano y todos nosotros somos parte de él. Es el “Leviatán” moderno: un monstruo que se compone de todos y cada uno de nosotros, que con la espada en la mano, controla y subyuga a sus súbditos. No es que la visión sea fatídica, pero nos ilustra de manera clara nuestra realidad actual ante la comunicación digital.

Si queremos ser exitosos comunicando en la sociedad actual, tenemos que entender que los paradigmas han cambiado. No importa si somos empresarios, políticos, académicos, religiosos, etc. La comunicación como la conocíamos, ya no existe más. Es un arma poderosa; pero lo es también de dos filos. Aquellos instrumentos que sirven para combatir la injusticia, la prepotencia y la negligencia, también pueden ser herramientas de juicios sumarios, de descalificaciones y de pasividad. Si bien las redes sociales tienen una enorme función social y política, no sirven de nada si no se utilizan y conllevan a acciones concretas para resolver las cosas.

Los encabezados del día de ayer, en donde una gran cantidad de medios reportan el famoso # (“hashtag”) seguido de LordAudi me deja una idea en la cabeza: la comunicación seguirá teniendo canales diversos (muy diferentes a los usados antes), pero son algunos principios los que nunca cambian. La comunicación no verbal, la comunicación de las emociones, la cercanía del otro, la comunicación honesta y la comunicación propia, serán siempre insustituibles. Por más que las redes sociales hayan venido a modificar la forma en que utilizamos la tecnología a nuestra disposición, jamás podrán sustituir aquello que solamente depende de nosotros. Quien logre combinar ambas cosas, tendrá el secreto para la comunicación más efectiva de los tiempos de hoy. #FelizSábado

http://www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

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Anticipación

julio 23, 2016

https://elsoldemexico.com.mx/columnas/356546-anticipacion

Anticipación

Federico Ling Sanz Cerrada

La capacidad de anticipar escenarios, realidades y posibles resultados es una de las cualidades más significativas que tiene el ser humano. A diferencia de los animales, nuestra inteligencia nos permite crear proyecciones en la mente, y extrapolarles a la realidad para prever un resultado esperado. Todo es cuestión de lógica y de sentido común. Sin embargo, muchas veces pasamos por alto esta condición que nos caracteriza. En Ciencia Política se llama “Prospectiva” y es una de las materias más estudiadas, mejor pagadas, más difíciles de ejecutar y con un nivel de complejidad elevado. Para hacer prospectiva política se requiere primero hacer un buen análisis. Como todo en la vida, para entender lo que pasa en el presente, hay que primero estudiar el pasado; si sabemos de dónde vienen las cosas, cuál es su origen y su causa y podemos analizar claramente la correlación de fuerzas en la actualidad, en realidad no tendríamos problema para saber lo que vendrá en el futuro. Por eso la prospectiva tiene un valor tan elevado en esta disciplina.

Ahora bien, hacer prospectiva política (anticipar) y saber lo que sucedería en ciertos escenarios no sirve de nada si no ponemos en práctica en la realidad, todo aquello que recreamos en la teoría. ¿De qué sirve a un gobernante tener analistas políticos que hagan prospectiva y anticipen, si al final de cuentas, no hará caso de sus recomendaciones? Lo mismo sucede en algún negocio: ¿para qué estudiar los ciclos de la economía, si al final no haremos nada al respecto para tomar medidas ante el rumbo de las cosas? Y luego nos culpamos de las circunstancias.

Pues bien, creo que si yo fuera analista político y el Presidente de la República me pidiera hacer un análisis de prospectiva sobre los riesgos inminentes de los próximos meses, le diría lo siguiente en lo que tiene que enfocarse: primero que nada, en el posible triunfo de Donald Trump en Estados Unidos. Aunque no soy partidario de andar echando culpas ajenas en el extranjero, es evidente que el ascenso eventual al poder de este remedo de dictador tendría consecuencias inmediatas para México (renegociar el TLCAN, la construcción del muro, etc.). En segundo lugar, le advertiría del riesgo de desestabilización del movimiento de los llamados “maestros” (más bien son delincuentes). El fenómeno de ingobernabilidad puede desbordarse, y ello aunado a una campaña negativa y constante de los desaparecidos de Ayotzinapa y de la violencia en el país, terminaría por afectar negativa y profundamente a la sociedad, haciendo difícil el Estado de Derecho en cualquier rincón de México si ello se desborda. Y en tercer lugar, le advertiría de la pésima imagen del servicio público actualmente en México. Le diría que las disculpas por la “Casa Blanca” no son suficientes, y que requiere acciones más concretas para combatir la corrupción, que tanto molesta y lastima a los ciudadanos.

Todos estos factores anteriores constituyen los “focos rojos” más importantes de cara al fin del sexenio. Luego entonces, ¿para qué sirve la anticipación? Para evitar escenarios catastróficos, en donde solamente reaccionemos sin capacidad ni margen de maniobra, cuando ya no queda mucho por hacer. Si desde antes somos capaces de anticipar lo que sucederá, entonces quizá también tomaremos medidas para evitar aquello que se puede evitar. Un buen gobernante lo sabe, y por eso tienen la enorme responsabilidad de escuchar a aquellos estrategas que se dedican a hacer prospectiva política, tanto para evitar los obstáculos, como para tomar acciones afirmativas que le fortalezcan. En eso consiste la inteligencia política.
http://www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

Aguas turbulentas

abril 27, 2013

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n2955736.htm

Aguas turbulentas

Federico Ling Sanz Cerrada*

La situación en los últimos días se ha complicado bastante. Si uno observa la prensa y lo que reportan los portales de noticias más importantes, en las últimas horas, eventos de índole mayúscula han tomado las primeras planas y se han apoderado de los espacios en la opinión pública.

En ese sentido, me gustaría mencionar algunos de los hechos más relevantes y que han llamado mi atención, y trataré de dar una explicación al respecto. Primero que nada, me referiré a los atentados en la ciudad de Boston, en los Estados Unidos, mientras se desarrollaba el maratón de dicha ciudad. Al parecer, uno de los responsables fue abatido y el otro sigue prófugo.

Como uno bien puede imaginarse, ello ha disparado la paranoia en el vecino país del norte, y el aumento en las medidas de seguridad no se ha hecho esperar. Los aeropuertos, carreteras, parques públicos e incluso, algunas avenidas importantes o estaciones del metro, están siendo revisadas a detalle para prevenir otro tipo de atentado.

Al mismo tiempo, la discusión de la reforma migratoria en el Congreso estadunidense se está llevando a cabo, y de manera particular la legislación para el control de armas en el Senado no alcanzó los votos necesarios para ser adoptada. ¿Cuál sería la explicación o el análisis ante este fenómeno? Desde mi óptica personal, todo ello tiene que ver con la vulnerabilidad ante el terror.

No se necesitan grandes armas nucleares para generar caos colectivo entre la sociedad. El reto será, ante un enemigo sin rostro, cómo hacerle frente de manera exitosa.

Por otro lado, en nuestro país, se leen noticias diversas. La primera que me llama la atención es el desmoronamiento de los casos de supuesta corrupción del ex fiscal de la SIEDO, mismo que salió libre hace un par de días, y el caso del General Ángeles, que también fue puesto en libertad absoluta por falta de pruebas.

Peor aún, el testigo protegido por el que se encarceló a estas dos personas mintió en su declaración y resultó evidente la fabricación la pruebas. Además, allí está también el famoso caso del “michoacanazo” y el de Hank Rhon, todos ellos en libertad porque la PGR jamás pudo aportar pruebas o bien, porque construyó mal los expedientes. Sin lugar a dudas, la actuación de las autoridades encargadas de la procuración de justicia hoy en día, con el simple hecho de hacer bien su trabajo, están evidenciando el pésimo manejo de la justicia en los años anteriores. No hay mucho más que pensar ni que darle vueltas.

El reto para las autoridades actuales es mucho más sencillo, ante la falta de pericia y de oficio que le ha precedido. Otro tema de gran relevancia me llama la atención y está también en las aguas turbulentas: la aprobación de la reforma de telecomunicaciones en el Senado de la República.

Después de batallar largamente, el cambio a la legislación fue aprobado en la Cámara Alta y regresará a la Cámara de Diputados, pues tuvo algunas modificaciones. Habrá que ver los detalles, pues allí están los puntos finos de las posibles afectaciones a los grandes consorcios y empresas del sector, sin embargo, este paso es un gran logro.

No obstante lo anterior, habrá que ver cuidadosamente si el escándalo en Veracruz (donde el PAN acusa al Gobernador y a la Secretaría de Desarrollo Social de haber usado electoralmente los programas sociales) no pone en riesgo la viabilidad del “Pacto por México”. Al final del día, este pacto ha dado resultados bastante buenos y los avances han sido francamente notables, pero no creo que el mecanismo tenga mucho más tiempo de vida. Quizá por eso la urgencia de sacar las reformas necesarias.

Todavía quedará pendiente aquella que tiene que ver con los temas fiscales y la de los asuntos energéticos. La pregunta es si lograrán sacar todo esto antes que las fuerzas disidentes de los partidos de oposición presionen de tal forma que ello resulte inviable.

Esta será la próxima prueba del Gobierno de la República; pero a decir del caso, peores cosas ha enfrentado en estos meses, y todas ellas las sacó adelante. http://www.federicoling.com y @fedeling *Maestro en Análisis Político y Medios de Información

Estado de México

marzo 31, 2011

Estado de México.

Estado de México

marzo 31, 2011

Les dejo este video sobre la grabación del Podcast sobre el Estado de México, antes de saber los resultados finales.

Estado de México

“Constituyentes”: Rápido y Furioso

marzo 31, 2011

Les dejo otro podcast de “Constituyentes” donde participamos Paulina Chávez, Darío Ortiz y yo:

Rápido y Furioso

“Constituyentes”: Recordamos a Carlos Pascual

marzo 31, 2011

Les dejo el siguiente Podcast “Constituyentes” donde participamos Paulina Chávez, Darío Ortiz y su servidor.

Recordamos a Carlos Pascual

Hacer querer

noviembre 20, 2010

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n1861053.htm

Hacer querer

Federico Ling Sanz Cerrada*

En alguna ocasión, una persona me explicó de manera gráfica lo que significa hacer querer: imaginemos la mano de un recién nacido, sus pequeños dedos, sus dimensiones diminutas y la escasa fuerza con que podría apretar algo. Ahora imaginemos nuestra mano adulta que toma la pequeña manita de un bebé y comparemos las dimensiones; seguramente si quisiéramos, nuestra mano grande podría “envolver” totalmente la mano del pequeño. Y no solamente la mano, sino que nuestra adultez envuelve totalmente la niñez de aquel recién nacido. Nos necesita para todo: para comer, para estar sano, para crecer, para ser feliz, etc. Y conforme va creciendo, cada día nos necesita un poco menos. Y también su mano pequeña va creciendo. Y cada vez podemos envolverla menos; hasta que el bebé, después de varios años se vuelve adulto y ahora tiene manos grandes y es autosuficiente. Y entonces las cosas cambian, porque cuando la persona ya es adulta no está con alguien porque dependa del otro como cuando acababa de nacer. Ahora su mano ya no está envuelta por la mano de nadie. Ahora su mano se entrelaza con la de alguien más y está allí no por necesidad, sino porque quiere. Y vuelve a hacer los mismos sacrificios que hicieron por él cuando era pequeño, y lo que le motiva a hacerlo es que quiere. Cuando alguien quiere hacer algo es difícil que no lo consiga. En este sentido, la frase de “querer es poder” cobra relevancia a la luz de este ejemplo, y complementaría diciendo que “puede más el que quiere, que el que puede”.
Un padre que quiere darle todo a sus hijos, los esposos que son capaces de todo por amor al otro, una persona que, agradecida, quiere corresponder a alguien; un trabajador que ama su trabajo y quiere hacerlo excelentemente, etc. Podría mencionar un sinfín de ejemplos similares, pero todos coinciden en algo: la enorme capacidad de acción, de motivación y de fuerza que surge cuando alguien en verdad quiere algo o a alguien. Lamentablemente también se aplica para cuando alguien quiere en verdad lastimar al otro. Es terrible.

Para que algunas cosas funcionen bien las personas tienen que querer. Los novios no pueden estar juntos por fuerza. Tienen que querer. Sus manos, justo como en el ejemplo inicial, no pueden “envolver” y obligar, sino que tienen que enlazarse porque ambos así lo quieren. Y entonces esa fuerza adquiere una capacidad de acción sumamente grande. O bien, un trabajador que es obligado por su jefe a hacer las cosas correctamente jamás podrá hacerlas tan bien como si su motivación proviniera de que quiere hacerlo fantásticamente.

¿Cuántos ejemplos más existen? ¿Qué se necesita para lograr que alguien quiera? Allí está el núcleo de esto: ¿Cómo se consigue que alguien quiera? ¿Cómo hacemos querer a alguien? Y la respuesta es casi obvia: tiene que ser un asunto propio de cada persona. Cada cual tiene que encontrar los mecanismos para querer. Incluso hacer querer es una utopía. Pero al menos podríamos favorecer las condiciones para que las personas accedan a darse cuenta de esto que es tan importante.

Otro ejemplo: ¿Cómo se pueden cumplir mejor las leyes? ¿Cuándo se obliga a alguien a que las cumpla o cuando quiere cumplirlas? Estoy convencido de que es lo segundo; sin embargo, para eso está el Estado -diría Hobbes-, para infundir miedo y obligar al ciudadano a cumplir la ley. Pero no debemos dejarle todo el trabajo a la espada y a las armas del Estado para que los ciudadanos cumplamos las leyes. ¿Por qué no favorecer desde el propio Estado los mecanismos para que cada quien quiera cumplir la ley y hacer lo que le toca? El problema es que, como con el ejemplo inicial, esto supondría transitar de ciudadanos “bebés”, cuya mano depende absolutamente y puede ser envuelta totalmente por el Estado, a ciudadanos “adultos” que quieran “entrelazar” su mano al Estado para que juntos las cosas funcionen. Suena cursi este “noviazgo” de ciudadanos-Estado, pero lo que trato de decir es que mientras no tengamos una sociedad adulta y a ciudadanos maduros, será imposible progresar política, social o económicamente. Ahora bien, ¿cómo hacemos que los ciudadanos quieran?

https://federicoling.wordpress.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

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