Psicoanalizando al Leviatán

Psicoanalizando al Leviatán

por Federico Ling

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Oaxaca de Paso

diciembre 7, 2013 ,

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n3210022.htm

Oaxaca de paso

Federico Ling Sanz Cerrada*

Recientemente en la semana que termina tuve la oportunidad de visitar el estado de Oaxaca, y específicamente su ciudad capital que lleva el mismo nombre. Cuando acudo a algún estado o ciudad que me llama la atención me gusta escribir de eso y contar un poco cuál es la experiencia del viaje. Oaxaca no es la excepción y por ello quise narrar algunas cosas que me tocó ver, para poder hacer un análisis posterior comparándolo frente a otras realidades. En primer lugar debo comenzar diciendo que Oaxaca es uno de los estados con mayor diversidad cultural de México. Además de ello, la gastronomía es única. Entre las cosas que me impresionan más, está la naturalidad de la ciudad y del estado en general. Cuando uno va llegando y el avión se aproxima a su aterrizaje final, se puede observar desde el cielo la composición de los pequeños poblados que rodean a la capital. Además, las montañas se ven a lo lejos y lo verde del paisaje resulta francamente tranquilizador. Por otro lado, en realidad la capital del estado no está lejos de la Ciudad de México, y entonces el vuelo no toma demasiada altura, dando oportunidad de disfrutar la ruta.

Aunque poco tiempo, estuve un día; no es la primera vez que voy al estado, pero sí es la primera vez que escribo de ello. Oaxaca tiene un belleza endémica digna de reconocerse. La ciudad se ha ido transformando poco a poco de tal manera que se ha vuelto profundamente turística, con hoteles boutique y restaurantes que están en las listas de los 50 mejores de América Latina. Dar un paseo por el centro resulta también algo digno de realizarse en cualquier día por la noche.

Sin embargo, frente a la natural belleza oaxaqueña, contrasta también una problemática social que está fuertemente incrustada en dicho estado. Para casi nadie son ajenos aquellos escándalos de los maestros de la Sección 22 en la Ciudad de México, cuando paralizaron el centro de la capital del país e incluso cerraron el aeropuerto. Quizá en Oaxaca estén acostumbrados a ello, pero es cierto que este problema acaparó planas y planas de diarios nacionales e internacionales. El conflicto con los maestros es uno de los más graves; es una situación que ha resultado francamente difícil de resolver para cualquiera, desde la trinchera en que se encuentre. La realidad de Oaxaca es contrastante, pues coexisten al mismo tiempo la belleza natural del estado con problemáticas severas, como el tema del magisterio. Sin embargo, esta realidad no es ajena al resto del país, pues así de contrastante es precisamente la realidad nacional; la diferencia es que Oaxaca es pequeño y la desigualdad resulta a todas luces evidente. En el contexto nacional, México también goza de una riqueza impresionante, al tiempo que tiene conflictos severos que amenazan la viabilidad de su propio desarrollo.

México ha tenido un gran avance en los últimos años, y una gran modernización respecto a otros países. Es una nación altamente tecnologizada, sumamente bancarizada, con una clase alta abundante que tiene muchos ingresos y con una clase media sumamente amplia y muy trabajadora, que representa un buen sector de la población en general. Pero también tiene un sector de sus habitantes que viven en la pobreza rural, urbana, patrimonial o alimentaria. Sus ingresos y sus posibilidades no se comparan con el otro México. El contraste es brutal y se puede observar en las cañadas que rodean al Distrito Federal, donde de un lado de ella hay casas profundamente humildes, y del otro lado se ven fraccionamientos millonarios. La desigualdad en México es notoria. Somos quizá uno de los países con las tasas de desigualdad más grandes. El contraste oaxaqueño me recuerda lo diferentes que son los “méxicos”. Y ni qué decir de la diferencia que existe entre los estados de la república. Luego entonces, después de haber visitado Oaxaca, me queda claro que uno de los retos más importante para el país es combatir la desigualdad. Que los que menos tienen tengan más, y que los que más tienen compartan su riqueza.

http://www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

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