Psicoanalizando al Leviatán

Psicoanalizando al Leviatán

por Federico Ling

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Etiquetas y decisiones

julio 29, 2013 , , , , ,

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n3059467.htm

Etiquetas y decisiones

Federico Ling Sanz Cerrada*

Hablando de varias cosas, en la semana escribí esta colaboración sobre los pasos que deben seguirse para completar o lograr algo. En esa ocasión establecimos que el gradualismo es una forma de conquistar nuestras metas, sin desesperación o sin ansiedad. Nada es mágico en el mundo y debe hacerse escalonadamente (si es que queremos tener éxito). Luego entonces, uno de los hermanos de mi padre – Francisco – me escribió para sugerirme un tema para esta semana: las etiquetas. Ahora entonces hablaré del tópico que me sugirió “Paco”, pero antes de eso, quiero explicar una cosa: muchas veces me han preguntado la razón por la cual no escribo de la coyuntura política del momento o doy mi opinión sobre algún asunto en particular de la vida nacional. Sin duda que lo hago, pero desde otra óptica totalmente distinta. Me gusta partir de una experiencia personal o individual (generalmente cosas que me suceden o que pienso durante el día) y comparar ese hecho o fenómeno a la luz de las cuestiones nacionales. Finalmente toda la vida política y colectiva de México tiene una base personalísima, y es el individuo el que le otorga un carisma determinado a nuestro entorno. La suma de los carismas de todos los ciudadanos constituyen el espíritu de nuestra nación; Rousseau le hubiera llamado hace muchos años a este fenómeno la “voluntad general”, por decirlo de alguna forma.

Ahora bien, una vez explicada la razón de lo anterior, procedo a escribir de aquello que “Paco” me sugirió: las etiquetas. En su correo me decía que las personas solemos juzgar por medio de etiquetas preestablecidas y de juicios preconcebidos. Por supuesto esto no es ninguna novedad, pero cuántas veces hemos sido sujetos de ello sin que nos demos cuenta, inconscientemente, por decirlo de otro modo. El primer ejemplo tenía que ver con la ropa de “marca”. Independientemente de la calidad de ciertas telas, lo que las grandes marcas venden no es eso, sino su logotipo. Lo que en realidad cuesta es la pertenencia, sin importar si la cosa es de alta o baja calidad. Por supuesto que la calidad suele ser buena, pero no es el punto de la discusión. Otro ejemplo que usó fue el del vino. Hay vinos sumamente caros y otros absolutamente baratos. La variedad va desde los 50 pesos hasta los 50 mil pesos. ¿Los vinos caros son mejores? Quizá sí, pero no es una regla. La regla de oro es: el mejor vino es el que más le gusta a uno. Entonces, no necesariamente tiene que ser un vino costoso o de un tipo determinado.

Bueno, y todo ello me lleva a pensar que en el plano nacional, las cosas son iguales. A veces nos dejamos llevar por las tendencias y las marcas del momento. Pensamos o razonamos según lo que dicen los expertos y comentaristas de los medios electrónicos. Pero al final de cuentas, la mejor opinión es la de uno mismo. Nadie puede juzgar mejor lo que pasa que uno. Y eso también se aplica para nuestras preferencias políticas. El partido que más nos agrada o el candidato que más nos convence, a veces no necesariamente tiene que ver con nuestras ideas o preferencias, sino con todo aquello que está de moda. Muchas teorías en la ciencia política dicen que la gente – en ocasiones – vota por el candidato que cree que va a ganar. La explicación es sencilla: nadie quiere estar del lado del perdedor.

Pero tal y como pasa con el vino o con la ropa, las tendencias que elegimos no necesariamente son producto de nuestras convicciones, sino de nuestros mecanismos inconscientes que nos hacen optar por lo que está de moda o lo que pensamos que es mejor, sin analizarlo demasiado. ¿Cuántas decisiones se toman de este modo, por ejemplo, en la Cámara de Diputados o Senadores?, ¿cuántas decisiones de política pública se toman por estas circunstancias? En conclusión, esto de las etiquetas no es bueno ni malo; lo importante es ser conscientes de cuáles son los mecanismos por los que decidimos algunas cosas, tanto en lo personal como en lo político. Allí comienza el camino de la autodeterminación.

http://www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

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