Psicoanalizando al Leviatán

Psicoanalizando al Leviatán

por Federico Ling

Puede desplazar la barra utilizando las teclas y

Punto por punto

julio 15, 2013 , , , , ,

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n3051301.htm

Punto por punto

Federico Ling Sanz Cerrada*

Esta columna la quiero escribir porque estoy convencido que las cosas tienen que ser graduales en la vida. Casi todos los procesos humanos lo son y uno tiene que aprender lo suficiente para no desesperarse cuando todo lleva su tiempo. Comenzaré por poner algunos ejemplos: el primero de ellos es el peso. ¿Cuántos de nosotros nos hemos enfrentado a la difícil tarea de reducir de peso – por salud o por estética? Bajar de peso no puede ser un ejercicio inmediato ni de resultados mágicos. Alguien que tiene un sobrepeso de 20 kilos no los puede reducir en 2 semanas; podría sufrir un trágico desenlace pues el cuerpo se desequilibraría ante ello. Luego entonces, cuando una persona tiene que bajar 20 kilos tiene que comenzar bajando los primeros 100 gramos. Y le va a llevar tiempo y no va a ser fácil, y conforme se acerque a la meta las cosas serán mucho más complejas y difíciles. No es lo mismo bajar los primeros 3 kilos que los últimos 3.

Vayamos a otro ejemplo: obtener una licenciatura. ¿Qué se tiene que hacer para obtener un título de licenciado? Por supuesto me refiero a estudiar, y no a comprar un título falso, pues ese no es un título, sino una impostura. Lo primero que hay que hacer es inscribirse en la universidad y cursar todas y cada una de las materias del plan de estudios. Supongamos que hay 50 asignaturas en la lista. El estudiante debe inscribirse y cursar 6, 7 u 8 materias en cada semestre en promedio para terminar su carrera en 4 o 5 años. Nadie en su sano juicio llevaría una carga académica de 15 materias al semestre; sería prácticamente imposible. Pero si no se cursan todos los semestres con todas sus clases, pues nadie llega al final.

Refirámonos a otro ejemplo más: ahorrar una cantidad determinada de dinero. Supongamos que alguien quiere juntar 100 mil pesos. ¿Qué tiene que hacer? Tiene que ahorrar una parte de su sueldo. ¿Esa persona podría ahorrar 100 mil pesos en un solo mes? Quizá, si su sueldo es extraordinariamente alto y su ritmo de vida es austero. Pero para la mayoría la realidad sería otra. Hay que ahorrar 50, 100, 500 o mil pesos cada mes para que en algún momento tengamos esa cantidad en el banco. ¿Y de qué sirve que en lugar de comprar café en la tienda lo preparemos en la casa? Quizá con ello ahorramos 10 o 20 pesos diarios, pero en el gran agregado es un dinero que está abonándose al objetivo final. ¿Representan algo los 10 pesos de manera aislada? Probablemente no, pero cuando ello se junta con el cúmulo de acciones para ahorrar, entonces significa bastante más.

Pues bien, lo que trato de explicar y de decir con estos ejemplos es que las cosas no pueden darse de forma instantánea en la mayoría de las ocasiones. Si queremos que algo suceda tenemos que trabajar para ello y ser pacientes. Los procesos humanos a veces tardan mucho tiempo. En el caso personal de cada uno de nosotros, una vez que hemos identificado cuáles son aquellas cosas de nuestra personalidad que nos gustaría mejorar, sigue entonces implementar una ruta gradual de cambio paulatino. A lo mejor después de un año tendremos resultados impresionantes, pero tenemos que ponernos en marcha. Al principio es desesperante, pero los hábitos pueden llegar a modificarse.

Y pensando entonces en eso mismo: si los hábitos, costumbres y situaciones personales pueden llegar a cambiar de manera gradual en el tiempo, mediante el esfuerzo y el trabajo constante, entonces también los asuntos sociales y colectivos pueden modificarse siguiendo la misma lógica. El proceso de cambio puede llegar a ser diferente, con más o menos detalles, pero sigue la misma ruta: una sociedad puede ser diferente en la medida en que va dando los pasos hacia ello. Y la política y la cultura y la economía, todo puede transformarse. El secreto de la transformación colectiva está en que ello parte de la evolución personal. Entonces la frase es cierta: México va a cambiar cuando sus ciudadanos cambien. Cada quien sabrá por dónde empezar.

http://www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

¿Qué te parece?

Por favor escribe comentarios educados y que se mantengan en el tema.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: