Psicoanalizando al Leviatán

Psicoanalizando al Leviatán

por Federico Ling

Puede desplazar la barra utilizando las teclas y

¿Quién controla a los grupos?

septiembre 17, 2012 , , , , , , , , , , , , ,

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n2696323.htm

¿Quién controla a los grupos?

Federico Ling Sanz Cerrada*

La semana pasada escribí sobre la importancia de la pertenencia a los grupos. Todas las personas tenemos la profunda necesidad de sentirnos parte de una comunidad o de una sociedad, y por tanto, adoptamos los mecanismos de comportamiento que distinguen a esa asociación. Por ejemplo, quienes pertenecen a cierta religión portan símbolos que los identifican: la cruz, una bendición budista, etc. Inclusive, hace ocho días establecimos que este comportamiento se llama “gregarismo” en psicología. Y esta necesidad humana es inherente a nuestra naturaleza y poco a poco han comenzado a surgir los estudios que lo comprueban.

Un caso típico de ello es una elección. El pasado julio los mexicanos fuimos a las urnas a emitir nuestro sufragio por el candidato que más nos gustaba. Para explicar las razones de por quién votamos, existe una corriente de pensamiento en la ciencia política que se llama “Political Behavior” (comportamiento político) y que trata de explicar cuáles son los motivos que nos llevan a conducirnos de cierta forma en la esfera pública. Durante muchos años se pensó que los votantes ejercían el sufragio ponderando su beneficio propio. La teoría racional hablaría sobre la maximización de beneficios y establecería que las personas tomamos decisiones “racionales”, buscando siempre tener mayores utilidades y reduciendo nuestro margen de pérdidas. ¿Cómo se traduce eso al momento de emitir el voto? Anthony Downs (“Teoría económica de la democracia”) nos diría que los ciudadanos votaríamos por aquella propuesta que nos represente mayores ganancias en términos personales.

No obstante lo anterior, si llevamos el análisis a otro nivel, los estudios más recientes dicen que los votantes acudimos a las urnas y otorgamos nuestro sufragio a aquel candidato que representa al grupo al cual creemos pertenecer. Me explico: si una persona se considera de cierto partido político votará por dicha persona, incluso si piensa que hay otra opción mejor. ¿Por qué sucede lo anterior? Porque todos tenemos ciertos paradigmas personales preestablecidos en nuestra mente, y conforme a ellos es que vamos por la vida y nos comportamos. No necesariamente nuestra conducta está totalmente explicada por la maximización de los beneficios, sino por el sentido de pertenencia. Y eso pasa con los grupos humanos.

Ahora bien, para indagar sobre el control de las sociedades humanas, es importante tener en cuenta que las dos variables con que actuamos las personas en términos de sociedad son las descritas anteriormente: sentido de pertenencia y maximización de beneficios y entre esas dos se podría explicar una buena parte de la conducta grupal en general. Saber lo anterior nos puede dar cierta luz sobre el origen del poder y de la dominación en las comunidades. Los grupos no necesariamente son democráticos y muchas veces están a expensas de lo que dice el líder. ¿Para qué sirve hablar de todo esto? Creo que la importancia de la pertenencia a una asociación, y estar conscientes sobre ello, puede ayudarnos a desprendernos de algunos paradigmas que nos paralizan y que no permiten avanzar en ciertos asuntos relevantes para México, y que solamente están allí porque sentimos que debemos pensar de esa forma, o porque el grupo con el cual nos identificamos piensa así. ¿Pero realmente es así la opinión de todos en ese grupo? Estoy profundamente convencido que en gran medida, los patrones de conducta y pensamiento están determinados por un líder y porque así lo estableció la asociación a la cual pertenecemos, y no necesariamente es la mejor o la más razonable.

El hecho de tener conocimiento sobre quién controla los paradigmas de pensamiento del grupo al que pertenecemos nos permitirá confrontar dichas ideas con las propias, las que son realmente nuestras, para poder identificar si realmente queremos conducirnos de esa forma, o bien, es solamente una impostura social. A nuestro país le urgen personas capaces de desprenderse de los patrones grupales y que empiecen a decidir por sí mismos. Imaginemos, por ejemplo, que los legisladores comiencen a votar reformas de ley que no tengan que ver con los paradigmas de su partido político, sino con las creencias realmente personales y de lo que creen mejor para la Patria. Creo que México ya hubiera avanzado el doble.

http://www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

¿Qué te parece?

Por favor escribe comentarios educados y que se mantengan en el tema.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: