Psicoanalizando al Leviatán

Psicoanalizando al Leviatán

por Federico Ling

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Indecisiones II

mayo 19, 2012

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n2538443.htm

Indecisiones II

Federico Ling Sanz Cerrada*

¿Recuerdan que la semana pasada estuvimos hablando sobre los procesos para tomar decisiones? La hipótesis principal es la siguiente: hay dos tipos de factores que se interponen en nuestro proceso por el que tomamos decisiones y optamos (que no son cosas similares). El primer tipo de factores constituye todo aquello que es inherente a la persona, es decir, su miedos, sus sentimientos, sus emociones, sus razones, sus intereses, etcétera. Decíamos que alguien podría no tomar una decisión, simplemente por el compromiso que eso implica. Cuando alguien opta por algo, tiene que comprometerse con ello de lleno y ser consecuente. Por ejemplo, un doctor que se niega a atender las urgencias de sus pacientes en la madrugada, claramente no está siendo consecuente con su opción de vida y por tanto, erró el camino en su proceso de decisión. La decisión, por parte de quien la toma, implica compromiso y tiene consecuencias.

En segundo lugar, hay otros factores que inciden para que alguien permanezca en la indefinición: los externos; es decir, todos aquellos que no son inherentes a su persona, pero que por alguna razón no permiten decidir claramente y mucho menos optar por algo más profundo. Siguiendo con nuestro ejemplo del médico, si alguien quiere ser doctor, pero la universidad donde aplicó para su formación no le responde a su petición y no le entrega su carta de aceptación, entonces, no ha decidido ser médico (aún) por razones ajenas completamente a él.

Pues bien, desde la semana pasada establecimos que en la política y en las elecciones sucede lo mismo. Para votar, hay que tomar una decisión y escoger al que será nuestro candidato ganador. ¿Qué implica votar en la elección? Comprometerse. Optar por un partido determinado y por un candidato preciso implica compromiso por parte del ciudadano al momento de votar por esa opción política. Como dijimos desde hace varios días, esta decisión no solamente tiene que ver con la razón, sino también con los sentimientos y las emociones que cada partido o que cada persona despiertan en nosotros. Votar no es un proceso exclusivamente lógico. Un maestro decía que la decisión del voto se toma con el corazón y con el estómago. Y aunado a todo lo anterior, al elegir votar por determinado personaje, también estamos escogiendo todo lo que viene detrás de ella o de él: su partido, sus compañeros, su gabinete, sus maneras de hacer las cosas, su actitud, su perfil psicológico, etcétera. Por eso digo que votar es un proceso complejo.

Además de todo esto, habría que analizar que hay factores externos por los cuales existe una gran gama de ciudadanos que permanecen indecisos sobre su elección. No saben todavía por quién votarán el próximo 1 de julio. Ello podría tener causas internas (que le corresponde a cada persona dirimir en su interior) y también podría haber otra serie de razones externas, como por ejemplo, que ninguna opción le parezca lo suficientemente buena. Norberto Bobbio, en su libro “El Futuro de la Democracia” establece que precisamente la democracia no solamente requiere elecciones libres, periódicas, transparentes, etcétera, sino que además, requiere de opciones de dónde escoger. ¿De qué sirve tener elecciones libres y periódicas, donde los ciudadanos pueden acudir a las urnas a votar sin ninguna presión, pero solamente tienen una sola opción de dónde escoger? Entonces tampoco es algo libre. La democracia requiere opciones viables y lo suficientemente buenas para que los ciudadanos elijan de entre ellas y tomen la mejor decisión.

Cuando se forman “candidaturas de unidad” y no hay más que un personaje que se postula a cierto cargo político de elección, en realidad, el consenso es falso y la democracia inexistente. En este proceso, aunque lo parezca, no hay libertad para elegir.

Corresponde a los partidos y a sus candidatos analizar si, el gran número de votantes indecisos se debe a cuestiones de esta naturaleza. Sabemos que ese sector podría serlo debido a causas internas (o que solamente ellos podrán resolver), pero si además hay factores externos, entonces, tendrán que poner manos a la obra para volver atractiva su oferta política.

http://www.federicoling.com y @fedeling

* Maestro en Análisis Político y Medios de Información.

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