Psicoanalizando al Leviatán

Psicoanalizando al Leviatán

por Federico Ling

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Dinero y Campaña Negra

enero 21, 2012

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n2394584.htm

Dinero y Campaña Negra

Federico Ling Sanz Cerrada*

El viernes 20 de enero de 2012, el presidente de Estados Unidos de América, Barack Obama, cumplió tres años al frente del Gobierno de dicho país. Muchos de nosotros hemos visto en los medios de información que se están llevando a cabo las elecciones primarias en esa nación, para elegir al candidato del Partido Republicano que habrá de enfrentar a Obama en noviembre próximo, cuando el pueblo estadunidense elija a su Presidente. Todo pareciera indicar que será Mitt Romney quien dispute la posición contra el actual mandatario. En lo personal, me gustaría que Obama repitiera en el cargo, porque es un gobernante sensato, carismático y sencillo; y porque el conservadurismo del ala republicana en nuestro vecino del norte no es mi corriente ideológica y política preferida. Pero bueno, el punto de esto, es que también en México tenemos un proceso de renovación de la Presidencia de la República y del Congreso de la Unión. Y dos temas se me vienen a la mente en esta semana que termina: Economía y elecciones.

No sé por qué razón, las conexiones inconscientes que realizamos a veces, me han llevado a vincular nuestro propio proceso político con el de Estados Unidos. Habremos de recordar un episodio importante en la historia de las elecciones de los presidentes estadunidenses, cuando en 1992, los asesores de Clinton (James Carville, específicamente) maquilaron la frase: “It’s the economy, Stupid” (Es la economía, estúpido), para derrotar a George Bush (el padre) que mantenía una amplia ventaja electoral, derivada de una política exterior exitosa por el fin de la Guerra Fría y el episodio de la Guerra del Golfo. ¿Qué sucedió? Bill Clinton triunfó, frenando las aspiraciones de Bush para reelegirse, a pesar de que un año antes gozaba de una popularidad sumamente holgada. Entonces, ¿cuál fue la razón del triunfo de Clinton en 1992? Asumo que la economía jugó un papel toral y que la campaña negativa en contra de Bush (por este mismo tema justamente) también.

Y ello me trae de regreso a México, donde estos días pasados fuimos testigos de múltiples señalamientos en materia económica, entre los que destacan la OCDE, la ONU, el Banco Mundial, el INEGI, el Banco de México, Standard & Poors, etc. Todos ellos hicieron pronósticos y anunciaron sus estimaciones de crecimiento para México en 2012 y 2013. Digamos que la conclusión es que la desaceleración global y la crisis de deuda en Europa nos afectarán, porque vamos a crecer con un ritmo moderado. No obstante, y por otro lado, los asuntos de los debates, entrevistas y apariciones de precandidatos en medios electrónicos y la regulación electoral en México también estuvieron intensamente presentes en nuestra agenda nacional.

Mientras que en Estados Unidos la regulación electoral no prohíbe los debates en precampañas, y tampoco la campaña “negra” contra los adversarios, en México el IFE y el Tribunal Electoral resultaron ser absurdamente quisquillosos con el tema de la regulación. Están peor que un jarrón antiguo de “mírame y no me toques” (como decía mi abuela).

Imaginemos qué cosa hubiera sucedido en Estados Unidos si Clinton no hubiera utilizado el tema de la economía y lo hubiera contrastado a su favor (a través de la campaña negra). La respuesta es simple de intuir: probablemente no hubiera ganado y Bush se hubiera reelegido. Ahora bien, en nuestro país, ¿qué sucederá en las próximas elecciones, con un entorno económico global complicado y, además, sin la posibilidad de contrastar, a través de campaña negativa, las diferencias entre los distintos precandidatos o candidatos en este u otros temas?

Habría que analizar nuevamente nuestra legislación electoral oscurantista y transitar a modelos electorales de avanzada. Si el IFE, entre 1996 y 2003 fue una clara muestra de vanguardia política, ¿por qué no volver a esas leyes y a esos ciudadanos que le dieron tanta legitimidad? Pero como dice otro dicho popular: “no tiene la culpa el indio, sino el que lo hizo compadre”. Miremos entonces a la Cámara de Diputados que nombró a los consejeros y al Congreso de la Unión que aprobó esas leyes.

http://www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

 

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