Psicoanalizando al Leviatán

Psicoanalizando al Leviatán

por Federico Ling

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Y vivieron felices por siempre…

agosto 13, 2011

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n2184712.htm

Y vivieron felices por siempre…

Federico Ling Sanz Cerrada*

Después de una ausencia intermitente en este espacio de opinión, y luego de haber escrito hace algunas semanas la serie de artículos llamados “Manual para sobrevivir a una boda” (parte I y II), debo admitir que todo salió bien. Efectivamente, me casé el 23 de julio con una mujer maravillosa que se llama Paulina y con quien comparto no sólo mi vida, sino coincidencias en puntos fundamentales como la visión de la vida, de la política, de la economía, de la religión, de los proyectos, y de tantas cosas más. Ella es conductora de televisión y me enseña de comunicación; yo trato de aportar algo en el análisis político, especialmente ahora que comencé a dar una clase universitaria de opinión pública para comunicólogos de carrera. En su debida escala, ambos son todos unos retos.

Pues bien, el final de este cuento esperado de cómo sobrevivir a una boda está aquí mismo. En los artículos anteriores mencioné que todo mundo trata de decirte qué hacer y qué no. Otorgan sus consejos (incluso aunque no los hayas pedido) y te (casi) ordenan los elementos que debe contener tu boda. Y además, platicaba que a través del peso que la gente le otorga a ciertas cosas, es que podemos conocer su escala de valores interior. Dijimos que para algunos es más importante la música y para otros el alcohol; para otros nada que ver y la misa es aquello que tiene más peso.

Pero, ¿qué fue entonces lo realmente importante en la boda? Sin lugar a dudas podría perderme en un sinfín de detalles que hacen del acto un momento especial y lleno de significado, pero el compromiso fundamental -reitero- es aquel que se genera entre los esposos. Incluso, los que nos casamos por la Iglesia Católica, el ministro es justamente un testigo de la promesa que los novios se regalan ese día. Y la celebración posterior también lo es: funge como legitimador social de la unión de una pareja. Por tanto, vale la pena abundar sobre el nivel de compromiso que se tiene para llegar a este día. ¿En qué momento me casé realmente? Tal vez para algunos es cuando se pronuncian las palabras ante el sacerdote o para otros cuando se firma el acta civil. Sin embargo, no existe un momento preciso para tal definición y me gusta creer, más bien, que el matrimonio es algo que se va construyendo con la voluntad y las ganas de los novios para emprender algo juntos. La función social de la boda está delimitada por los paradigmas en que nos movemos de forma natural, pero no ha de surgir de ese lugar -al menos no exclusivamente- la fortaleza del enlace. Lo anterior conlleva un largo proceso de interiorización y aceptación, así como de trabajo interno para colocarse a uno mismo en esa posición.

¿Para qué sirve hablar de todo esto que parece banal y superfluo? Precisamente, pues entender la naturaleza humana. Somos personas que tenemos defectos y virtudes y por tanto, complicaciones. Tendremos que ser capaces de entender cuáles son las raíces propias de los compromisos de nuestra vida y sus anclajes, para poder llevar la nave a buen puerto. Porque no solamente es el matrimonio. También es el trabajo, la familia, la escuela, la política, etcétera. En todo ello hay compromisos y si caemos en el engaño de creer que la forma es más importante que el fondo, no lograremos nada.

Una de las conclusiones de comprometerse de esta forma, decir el famoso “sí acepto” y casarse es que el éxito de la unión no provendrá de la boda en sí misma, sino del trabajo previo y posterior a ella y del nivel ético que tengamos para sacar adelante un proyecto de vida, sabiendo que nadie puede hacerlo por nosotros. En mi caso, Paulina es una mujer extraordinariamente sensata y comprensiva, y dadas nuestras pláticas precedentes, ambos sabíamos que era justamente el compromiso previo lo que haría que las cosas funcionaran. Así ha sido, y al parecer no podría ser mejor con toda una vida por delante. Era importante decir esto; ya luego hablaremos de otras cosas.

http://www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

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