Psicoanalizando al Leviatán

Psicoanalizando al Leviatán

por Federico Ling

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Manual para sobrevivir a una boda (II)

julio 23, 2011

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n2158266.htm

Manual para sobrevivir a una boda (II)

Federico Ling Sanz Cerrada*

Hace una semana escribí la primera parte de este artículo y narré algunas experiencias propias de la vida, desde donde uno puede proyectar cosas y sacar conclusiones interesantes en términos sociales o colectivos. Lo que pasa en el ámbito personal puede ser extrapolado a la política o la economía o la cultura y casi siempre los patrones se repiten.

En esta ocasión debo decir que el día ha llegado. Hoy por la noche finalmente me caso y habrá sido una experiencia llena de fascinantes ingredientes. Hace una semana decía que las personas ponen el énfasis en aquella parte que consideran importante. Para unos es la fiesta y para otros la misa. Unos gastan e invierten en alcohol y otros en música, unos se procuran un templo grande y otros quieren un salón inmenso. Lo que trato de decir es que las personas asignan sus prioridades y gastos en función de su escala de valores interna. Eso, decíamos, no es bueno ni malo, sino simplemente un ejercicio de transparencia para saber cómo piensa la gente. Incluidos los políticos cuando toman decisiones similares.

Pues bien, en esta ocasión se me ocurre hablar de dos cosas que considero sumamente importantes. La primera de ellas es ¿qué hacer cuando todo mundo te dice qué hacer? Es algo terrible, porque las personas consideran tu boda como si fuera propia y en ocasiones tienen exigencias que son francamente intransitables, como si fueran ellos los que se van a casar y como si alguna fuerza “superior” les hubiera dado la facultad de ordenarle a los novios sus propias demandas (creo que se nota que esta situación me entristece un poco y me enoja otro tanto); pero justamente cuando uno logra moverse al siguiente nivel, se percata que muchas veces lo anterior es producto de mecanismos inconscientes de las personas, no necesariamente malos. En algunos de ellos es la manifestación de una alegría intensa y en otro caso, es el resultado de sus propias frustraciones. ¿Qué hace uno con eso? Nada absolutamente. Escucha pacientemente y luego los manda “a volar”. Pero para ello uno necesita tener autosuficiencia (no necesariamente en recursos económicos, sino emocionales) para plantarse frente a las exigencias de otros sin ceder de manera razonable y llevar a cabo lo que uno considera mejor. Esta enseñanza, más que de bodas, de política o de economía, es de vida. Cuando uno logra hacerse del control y de las riendas de su propia vida, entonces es mucho más fácil decidir, no en función de los demás (o de las exigencias o de las frustraciones de los demás) sino de los valores y principios personales y de las convicciones más profundas. Eso es verdaderamente la libertad, entendida como la búsqueda propia de la felicidad.

La segunda cosa de la que quiero hablar en este “manual de sobrevivencia” es de los ritos y los símbolos. Anoche, discutía con mi padre sobre si la boda es el resultado de un compromiso personal frente a otra persona, o bien, es solamente el inicio y la causa del mismo. Aunque no llegamos a un consenso en el tema, mi convicción personal al respecto es que la boda no sirve de nada si atrás de ella no hay un compromiso serio previo. En dicho caso, el enlace matrimonial es solamente un “trámite” que la da formalidad a ello, pero la boda por sí sola no genera el contenido que hace que un matrimonio funcione. El error, desde mi punto de vista, es creer que cuando uno se casa, la boda genera el compromiso hacia la otra persona y entonces, las cosas funcionarían por ello. Respeto a quienes piensan así, pero yo opino justamente lo contrario; y precisamente como la boda es consecuencia de lo anterior, es que uno debe procurarse el trabajo interior para darse las herramientas y los instrumentos adecuados para que las cosas funcionen. De otra forma estaríamos confundiendo la forma con el fondo, y en el nivel de compromiso personal, lo anterior puede resultar perjudicial.

Hasta aquí llegaré el día de hoy. Sin embargo, prometo contar cómo resultó todo y rectificar en caso de que esté equivocado.

http://www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

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