Psicoanalizando al Leviatán

Psicoanalizando al Leviatán

por Federico Ling

Puede desplazar la barra utilizando las teclas y

Y si Twitter pudiera votar en 2012…

junio 18, 2011

Federico Ling Sanz Cerrada*

En coautoría con Jaime Talancón Martínez (analista político y de comunicación)

Como sabemos, en México la materia electoral ha sido a través de los años, sujeta de toda una evolución de reformas constitucionales y legales, mismas que hasta la fecha, han tenido que ir bailando al son que le tocan las múltiples circunstancias, complejidades y problemáticas que cada nuevo proceso electoral federal arroja. Basta mencionar que en el proceso electoral de 1988 se dudó de la confianza de la autoridad electoral, en 1990 se ciudadanizó el Instituto Federal Electoral y en 1996 se le dio el carácter de órgano autónomo. Los procesos electorales de 2003 y 2006 arrojaron otras problemáticas, mismas que propiciaron una nueva reforma electoral en 2007, sin embargo no fue suficiente y en 2009 surgieron obstáculos que estaban por encima del ámbito de regulación de la norma electoral.

En la víspera del 2012 podemos prever cuales serán las dificultades a las que se enfrentarán las autoridades electorales de nuestro país, frente a novedosos mecanismos de comunicación tales como Facebook y Twitter, por mencionar los más conocidos, los cuales jugarán un papel fundamental en las próximas contiendas electorales y a través de los cuales, podríamos ver violaciones electorales que pondrán en tela de juicio por ejemplo: la equidad de la contienda; campañas negativas permanentes; propaganda permanente sin cumplir con tiempos de precampañas, campañas y etapa de veda electoral; propaganda en el extranjero y hasta la propia fiscalización en cuanto a origen y destino de los recursos de los partidos políticos y candidatos, más lo que se acumule.

Los usos y costumbres electorales de nuestro país, nos hacen también prever que todas las anteriores conductas, llevadas a cabo a través de redes sociales, motivarán cientos de denuncias entre partidos que darán lugar a dedicar mucho tiempo de discusión tanto en el Consejo General del IFE como de las salas del Tribunal Electoral, no obstante que será técnicamente imposible adjudicar responsables. Hagamos entonces un ejercicio para imaginar lo que va a suceder si por ejemplo, uno solo de muchos personajes famosos como la artista @Anahi, quien hasta el día de hoy es la persona en México más seguida en Twitter (casi dos millones de seguidores), algún partido le ofrece alguna contraprestación por mencionar cierta cantidad de veces su preferencia por dicho instituto político y/o candidato.

Evidentemente habrá de sobra quien pretenda exigirle a la autoridad que se fiscalicen tales menciones como si se tratara de propaganda atribuible al benefactor. Pero acaso, un partido o candidato que no motivó tal circunstancia, ¿podría evitarla? Y si sí lo motivo como parte de una relación contractual, ¿cómo comprobarlo? Ahora bien, que sucederá si tales menciones no responden a ningún tipo de contraprestación económica sino que simplemente el artista en cuestión lo hace en pleno ejercicio de sus derechos políticos y por supuesto, de su libertad de expresión. ¿Dónde estará la línea para determinar cuál es la causa que motive determinada propaganda en redes sociales y peor aún, cómo saber si se estarán destinando recursos de los partidos políticos?

Recordemos que en el proceso electoral federal de 2009 hubo denuncias tanto por publicidad disfrazada como por propaganda negativa en YouTube. Puede ser que los alcances propagandísticos de las redes sociales en México estén muy lejos de tener el impacto que tienen los medios de comunicación masivos ordinarios, no obstante no podemos pasar por alto que la tendencia va por allí; prueba de ello fue la campaña electoral de Barack Obama.

Como reflexión podemos decir que si bien existen rubros no sólo susceptibles, sino necesarios de regulación en materia electoral, debemos advertir que en cuanto a los rubros de expresión, acceso a la información y en general, el ejercicio político de los individuos, la tendencia global en los estados democráticos es hacia la apertura. Ello, no sólo porque constituye parte esencial de la construcción de democracia sino porque además, es preciso entender que nunca habrá regulación que alcance para controlar las múltiples opciones de comunicación que los nuevos tiempos le brindan al ciudadano para hacer valer sus opiniones. La lección: apostemos por las libertades.

http://www.federicoling.com y @fedeling

¿Qué te parece?

Por favor escribe comentarios educados y que se mantengan en el tema.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: