Psicoanalizando al Leviatán

Psicoanalizando al Leviatán

por Federico Ling

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La personalidad del gobernante

mayo 28, 2011

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n2095335.htm

La Personalidad del Gobernante

Federico Ling Sanz Cerrada*

El título de esta columna podría ser el de una tesis doctoral en comportamiento político o psicología política porque nos da mucho material sobre qué hablar. Me llama la atención sobremanera el tema porque después de revisar las múltiples notas que hay en los medios sobre la sucesión en el Fondo Monetario Internacional y la caída de su exdirector Dominique Strauss-Kahn por la acusación que le hace una camarista de un lujoso hotel en Nueva York, fue bajado del avión minutos antes del despegue, por policías de Estados Unidos, impidiéndole volar a Francia, y ahora está envuelto en un juicio acusado de abuso sexual e intento de violación. Eso fue más que suficiente para que la prensa internacional se volcara sobre él y la opinión pública ejerciera tal presión que no tuvo más remedio que renunciar. Leí en las columnas comentarios que versaban primero sobre todos aquellos privilegios que tenía Strauss-Kahn: sueldo, viáticos, posición política relevante, influencia mundial, negocios, y en destacado lugar un margen importante en las encuestas que le daba como para ser el próximo “Le President de la France” relevando a Sarkozy. En fin, pues todo eso lo perdió por este episodio sexual con la mucama del Sofitel neoyorquino, es decir, dilapidó toda una vida de construir su propia reputación, prestigio, poder y posición por unos cuantos minutos de perder la cabeza.

Lo anterior no es extraño. Recuerdo a mi maestra de “Élites y cultura política” Mónica Uribe, que nos puso el ejemplo de un rey inglés, Enrique VIII, cuyo comportamiento no se explica sino por su “calentura” (así lo describió ella en ese tiempo). Un enorme cisma con la Iglesia Católica, la refundación de otra Iglesia nueva -la Anglicana- y varias esposas después, un Santo decapitado como Tomás Moro; mucho de lo anterior por las ganas del monarca de tener a otras mujeres y porque ni el Papa en Roma ni el Santo (que era su consejero político) avalaron su conducta. Hoy por hoy recordamos aquello y nos damos cuenta de la trascendencia de la conducta de Enrique VIII, por ejemplo en la boda del Príncipe Guillermo con la hoy Duquesa de Cambridge, Catherine Middleton, bajo los ritos que Enrique VIII instituyó. ¡Cuán relevante fue la personalidad del gobernante en la formación y conducción de un Gobierno y de sus instituciones!

Lo que quiero decir con esto es que muchas veces nos olvidamos que quienes gobiernan u ocupan posiciones encumbradas de poder e influencia también son humanos y son aquejados por las mismas cosas que a cualquiera le podrían pasar: son susceptibles de enojo, de “calentura”, de soberbia, de traumas de su infancia, de inseguridad; pero también lo son carismáticos, queridos, dicharacheros o graciosos. Pongo otro ejemplo: la personalidad de Barack Obama fue fundamental en el triunfo demócrata frente a Hillary Clinton. Lo vimos en la semana en Irlanda con su esposa tomando una cerveza Guinness o jugando ping pong con el Primer Ministro Británico. Obama cautiva a las multitudes con su carisma y su oratoria y esa personalidad también forma y delinea al Gobierno y a su administración, como le ha sucedido a otros gobernantes durante la historia.

Los seres humanos no tenemos dos maneras de ser en público y privado. Tal vez cuidamos algunas formas cuando estamos ante la presencia de otros o de gente desconocida, pero no podemos ocultar lo que somos de fondo, de lo que estamos formados, de nuestros vicios y de nuestras virtudes, y al final, nuestra manera de ser nos marca y trasciende de una forma mucho más impactante de lo que en realidad pensamos. Es fácil caer en el juicio simple de aislar a quienes ocupan puestos de poder pensando que no son personas comunes como cualquier otra. Los diputados y senadores que no se ponen de acuerdo por ejemplo, probablemente son presas de sus propios vicios personales (como la flojera o la falta de compromiso) y esas variables internas casi nunca se contemplan en los análisis políticos.

http://www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información.

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