Psicoanalizando al Leviatán

Psicoanalizando al Leviatán

por Federico Ling

Puede desplazar la barra utilizando las teclas y

Principios para ganar

abril 16, 2011

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n2044185.htm

Principios para ganar

Federico Ling Sanz Cerrada*

Mucho se habla de las estrategias para ganar campañas y acceder al poder. Los expertos de la mercadotecnia política han inventando una serie de maneras para vender a un buen candidato; porque justamente se trata de eso, de que en el día de la elección los votantes opten por “comprar” al candidato en cuestión mediante su voto. A cambio se les promete una serie de cosas: pavimento, programas sociales, educación, trabajo, seguridad, o cualquier otra que a usted se le ocurra. Incluso se ha hablado de una teoría económica de la democracia, en la cual los votantes eligen al candidato que mayores beneficios económicos pueda aportar en ese determinado momento.

A continuación contaré algunos ejemplos de una primera estrategia ganadora: los principios. Narrado por Dick Morris en su libro “Juegos de Poder”, pues no se trata de devaluar las maniobras de la mercadotecnia, de la comunicación o de los beneficios económicos para que los políticos, sus campañas y sus planes puedan triunfar, sino más bien de ir al fondo y descubrir qué cosas son verdaderamente importantes al momento de participar en política, independientemente de que el resto de las tácticas estratégicas estén finamente articuladas.

Primero.- La carrera política de Ronald Reagan en los Estados Unidos de América parecía que iba en ascenso: en 1966 había ganado la elección para gobernador de California y después la reelección en 1970. Sin embargo, en 1976 se postuló como precandidato para Presidente de la República, desafiando al entonces presidente Gerald Ford. Reagan perdió la nominación. Se exilió durante esos años, pero no cambió su discurso y su propuesta; en realidad se mantuvo fiel a sus principios y a sus ideas, triunfando así en 1980 y gobernó a Estados Unidos durante dos periodos hasta 1988.

Segundo.- Winston Churchill fue nombrado en Inglaterra “Primer Lord del Almirantazgo” (algo así como secretario de Marina) durante la Primera Guerra Mundial. Tenía ideas sumamente firmes sobre la vocación imperialista y luchadora de la Gran Bretaña. Al perder una batalla en los Dardanelos y al asumir su responsabilidad al respecto perdió su cargo, su escaño en el Parlamento y hasta su partido. Al Reino Unido, durante todos esos años pareció molestarle la voz de Churchill que se mantenía fiel a sus creencias. Muchos años después, en 1940 asumió el cargo de Primer Ministro. Los británicos pedían a gritos su regreso, pues sus ideas y sus firmes convicciones eran más necesarias que nunca en ese momento. Estaban en medio de la Segunda Guerra Mundial.

Tercero.- Charles de Gaulle recorrió triunfal en 1944 la Avenida “Champs-Élysées” en París, habiendo conseguido la victoria en la guerra para Francia. Gobernó hasta 1946 cuando renunció, porque sus firmes ideas de refundar a la República no fueron aceptadas por los partidos políticos del momento. Se exilió durante doce años y regresó en 1958 a fundar la “Quinta República” y gobernó hasta 1969, porque en aquellos años la nación francesa pedía el regreso de De Gaulle, justamente por esas ideas fundacionales. En ese momento más que nunca, sus principios y sus creencias se volvieron indispensables.

Lo que quiero decir con estos tres ejemplos es que la fidelidad a los principios y las ideas propias y a las creencias, en aquello que estamos convencidos que es lo correcto, es la estrategia más efectiva y más importante para ganar en la política. No se trata de hacer a un lado las maniobras comunicacionales o de “marketing”, ni de ceder tampoco a las ideas que parecen “nuevas” solamente porque el resto de la nación se encamina en ese rumbo. Como ha quedado demostrado en los ejemplos anteriores, a veces el camino puede ser arduo y complicado, pero cuando se mantiene uno fiel a sus principios y a sus ideas se logra el triunfo, y la victoria no es de quien la encabeza solamente, sino del país entero.

Dedico este artículo a mi amigo Luis Felipe Bravo Mena en su cruzada electoral en el Estado de México, a quien le prometí dedicárselo. He trabajado con él y por eso soy testigo de que su trabajo y su lucha, basada en sus principios y en su fidelidad a ellos lo llevará al triunfo.

http://www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

¿Qué te parece?

Por favor escribe comentarios educados y que se mantengan en el tema.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: