Psicoanalizando al Leviatán

Psicoanalizando al Leviatán

por Federico Ling

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Reflejos de lo público

marzo 12, 2011

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n2000127.htm

Reflejos de lo público

Federico Ling Sanz Cerrada*

Decidí salir a caminar a la hora de la comida para conseguir un sándwich de pavo, dada la reciente infección en el estómago por haber comido algo en mal estado. Al cruzar la avenida Revolución, en la Ciudad de México, un camión de “Sabritas” por poco y me atropella. Cuando le reclamé al conductor, airadamente me hizo una seña y aceleró el paso; obviamente ni siquiera me fijé en las placas para denunciarlo. Sin embargo, no es la primera vez que me sucede esto porque de manera constante y rutinaria cuando intento cruzar Paseo de la Reforma, a la altura del Auditorio Nacional, normalmente se convierte en un acto casi suicida, donde a pesar de tener pintadas en la calle las líneas peatonales de cruce, los automóviles no respetan casi nunca a quienes caminamos. Cuando reclamé al policía que casi me arrollan en dicho cruce y le pedí que se pusiera a hacer su trabajo, me dijo: “No joven, lo que sucede es que hay gente tonta (aquí usó otra palabra evidentemente) que se cruza y no se fija”. Menos mal. Valiente servidor público y peor aún, quién sabe qué pensará el Gobierno del Distrito Federal para suspender el semáforo deliberadamente y hacer la vida imposible a los peatones. Pero este problema no solamente es de los carros o los peatones. También sucede que las bicicletas circulan por la banqueta y se desesperan cuando no pueden pasar entre los que caminamos; y el remedio que encuentran es a veces el mismo que los automóviles: el que tiene el vehículo se lo “avienta” a los que no lo tienen “para ver si así se quitan”.

Esta lógica es terrible, porque entonces no existe la conciencia del “espacio público” donde todos tenemos derechos iguales y donde podemos estar en igualdad de circunstancias. En casi todos los países del mundo el peatón siempre tiene preferencia. De hecho, en el Reglamento de Tránsito Metropolitano se le otorga esta preeminencia a quienes caminan y no a quienes van en automóvil. Pero la cultura de la calle nos dice otra cosa: quien esté protegido y pueda vulnerar al otro con tal de garantizar su beneficio, es el que tiene la preferencia en la calle. Por supuesto que al momento de cruzar una avenida, entre un microbús que circula a 70 km/h y un peatón siempre ganará la velocidad del monstruo aquel. Claro, quien conduce el microbús se siente protegido y respaldado por su vehículo y puede, además, amenazar a otros. Esa es la lógica donde al final de cuentas lo único que acaba siendo vulnerado es el espacio público, con la lógica del más fuerte. Otro ejemplo de ello es el clásico personaje que aparta lugares en la calle con cubetas y cobra por estacionarse en la vía pública; coloquialmente es el llamado “viene-viene”. ¿Quién le otorga derechos a esta persona para adueñarse de un espacio que nos corresponde a todos para luego cobrar por ello? ¡Qué lógica más absurda! ¡Y peor de absurdo es que la autoridad y los ciudadanos, ninguno, hagan nada más por evitar ni al “viene-viene” ni a aquellos abusivos que se adueñan de las calles en contra del peatón!

Pero cada situación tiene su justo reflejo y, al tiempo, esta permisividad en cosas tan insignificantes como eso se proyecta en otras más grandes y mucho peores. Porque debemos admitir que la misma lógica del “viene-viene” que se apodera del espacio público y cobra por ello es la lógica del narco que cobra “derecho de piso” a los ciudadanos para trabajar. Y la misma lógica que se usa al manejar de “aventarle” el carro a quien camina, solamente porque quien está dentro del automóvil tiene “la sartén por el mango”, es la lógica del narco y del crimen organizado para “amenazar” a su contrario con un arma larga. Claro, quien tiene un arma de alto poder tendrá siempre también “la sartén por el mango”. Como podemos observar, somos el propio resultado de nuestras acciones e inacciones. Lo que corresponde ahora juzgar es cuáles son los motivos -cada quien los suyos- que nos llevaron a esto.

http://www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información.

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