Psicoanalizando al Leviatán

Psicoanalizando al Leviatán

por Federico Ling

Puede desplazar la barra utilizando las teclas y

La respuesta de Mafalda: ¡Sí acepto!

marzo 7, 2011

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n1990525.htm

La respuesta de Mafalda: ¡Sí acepto!

Federico Ling Sanz Cerrada*

“Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida”, dice Woody Allen, parafraseado hasta el final del correo electrónico que me envió Nuria, o “Mafalda”, como dijimos la semana pasada. No la conozco personalmente, sino a través de los ojos y las palabras de Horacio, pero me la imagino cuidando a Camila y Luciana un domingo por la tarde, mientras dibujan en una hoja de papel algún trazo para obsequiarlo a la pared de la oficina de “Platón”. Tal vez ese diálogo que mencionaba hace siete días del “mito de la caverna” y de la coincidente idea de la justicia entre el filósofo griego y la niña que odia la sopa, tenga matices nuevos cuando pasa por el tamiz de la imaginación de una pequeña de siete años.

Después de algunas semanas de narrar partes de la historia del “matrimonio por reelección”, prometí que el desenlace vendría pronto; sin embargo ni yo mismo fui capaz de prever que al tiempo en que esta columna era publicada en el periódico, también la historia, como una profecía que se autocumple, avanzaba paralelamente y adquiría su propio desenlace. Lo que había comenzado como una anécdota mientras mi buen amigo Horacio y yo tomábamos café en los pasillos de oficina, el relato se volvía realidad y adquiría vida propia.

La semana pasada Horacio se despidió de mí, me dijo que había sido sumamente interesante y edificante platicar de las razones y las convicciones que lo llevaron a tomar la decisión de casarse con Nuria de nueva cuenta, y que su futura esposa estaba fascinada con esa idea. Que habían leído juntos el desenlace del “matrimonio por reelección”, en el cual de una forma poco usual, él le estaba hablando a ella. Especialmente cuando traté el asunto de viajar para conocer algunas ruinas de nuestra civilización, como símbolo de aquello que ya sucedió, pero que nos dio las raíces de lo que ahora somos, y sobre ese terreno y esos cimientos trabajados, volvemos a construir lo que queremos ser de ahora en adelante. Aprendí que la decisión de volver a optar por algo, estando convencido de ello, tiene todas las probabilidades de que funcione, precisamente porque no es un asunto de “suerte”, sino de trabajo personal.

Nuria y Horacio se conocieron en la política, cuando hacían campaña electoral por el mismo candidato. Y pedían el voto de los ciudadanos para su partido. Por esta razón cobra más sentido el “matrimonio por reelección”, porque en realidad la petición del sufragio implica toda una labor de convencimiento y de propuesta. Así me imagino a Horacio justamente, como en una campaña, para recuperar a su esposa. Decíamos la semana pasada que en una boda mexica se regala la palabra y el sentimiento, porque es lo único verdadero que podemos darle a otra persona. Y junto con ello, nuestras decisiones, nuestras convicciones y nuestras opciones. Allí va el compromiso. Después de leer la columna del pasado sábado, “Mafalda”, encarnada por Nuria, quiere volver a decirle que sí a “Platón”, como en aquella propuesta hecha en la etiqueta de vino prefabricada hace ya algunos años. Sabe que Horacio no tiene definido el lugar y la fecha, pero aún así está convencida de querer decir que sí a este plan y a este compromiso.

“Lo que ha sucedido al leer la columna es que yo decida enamorarme de Horacio todos los días, por eso es que si me permites, me gustaría a través de este mismo espacio, decirle que para este matrimonio por reelección emitiré mi sufragio por el sí acepto hoy y todos los días para ser mucho más que dos”, dice ella en el correo electrónico que me envío hace poco. Siempre podemos optar por este camino renovado. Como también mencioné, esta historia me deja grandes aprendizajes y lecciones personales: mi propia reelección, diciendo que sí a mi Patria; con el ejemplo de esta pareja, optando por recuperar lo que es mío: mi nación. ¡Ahora solamente me falta que Horacio haya leído la columna hoy para que sepa que su mujer le está diciendo que sí!

http://www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

¿Qué te parece?

Por favor escribe comentarios educados y que se mantengan en el tema.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

comentarios

Buenísima. El concepto de elección y libertad es amplio. Compromiso por ser y hacer. No sólo por estar excento de obstáculos.

Juan Pablo Lagunas

marzo 7, 2011

A %d blogueros les gusta esto: