Psicoanalizando al Leviatán

Psicoanalizando al Leviatán

por Federico Ling

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Una cadena de desgracias

diciembre 20, 2010

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n1894559.htm

Una cadena de desgracias

Federico Ling Sanz Cerrada*

Como ya he mencionado en ocasiones anteriores, a veces suceden cosas en nuestros días que nos llevan a la reflexión y siempre puede uno obtener algún tipo de aprendizaje si sabemos desmenuzar y leer bien los hechos que se nos presentan cotidianamente. En esta ocasión me tocó vivir algo que es sumamente común en las grandes ciudades llenas de tráfico y de carros, especialmente en la época navideña. Sucede que manejaba para acudir por la noche a un compromiso, cuando un taxista intentó ganar el paso acelerando por el carril contiguo, como quien busca rebasar y pasar antes el cruce y el semáforo. Debo admitir que instintivamente me dio mucho coraje su actitud abusiva, y al final del día el conductor no logró rebasarme porque el espacio era reducido. Cuando nos volvimos a encontrar en el siguiente semáforo me lanzó una serie de diatribas y reclamos (todos ellos con la ventana cerrada, cabe destacar) como si eso lograra hacerlo sentir mejor. Unas pocas cuadras después llegué a mi destino pero me quedé pensando largamente en la historia del taxista.

¿Por qué el conductor del taxi busca “ganar” el paso a los demás conductores de manera abusiva? ¿Estará desquitándose de algo? ¿Será que en su casa o allí mismo en su trabajo recibe una serie de abusos y por tanto busca desquitarse? Pareciera que muchas veces actuamos en la vida con la premisa coloquial que reza “no busca quien se la hizo sino quien se la pague”. Es cierto, y yo le llamaría a esto una “cadena de desgracias”. Por ejemplo, un marido que acude a trabajar todos los días y su jefe abusa de él con los horarios que le impone. Adicionalmente le paga mal y lo obliga a trabajar también los fines de semana y por si fuera poco, además, lo insulta frente a los compañeros.

Luego entonces, este señor se encuentra frustrado y enojado, no puede ganar suficiente dinero y el poco que gana es a costa de maltrato y abuso. Entonces, al llegar a casa, este señor es también marido y padre de familia y como no puede manejar su frustración, pues también abusa de su esposa y le inflige maltrato físico o psicológico, o también maltrata a sus hijos. Y los hijos o la esposa, debido a esta frustración que tienen, buscan desquitarse con quien se deje. O bien, la cadena de desgracias puede ser a la inversa: un marido que recibe indiferencia y manipulación de su esposa y sus hijos, que “por amor” se aguanta y entonces llega a la oficina y como no puede manejar su frustración familiar se desquita con sus empleados, los obliga a trabajar hasta tarde, les paga mal, los insulta, y así sucesivamente la cadena de desgracias vuelve a comenzar.

El problema es que nunca termina. ¿Será que el taxista de mi historia inicial pertenece también a su propia cadena de desgracias? Yo no le hice nada, luego entonces, ¿por qué desquitarse conmigo? ¿Estará tan enojado como el padre que es maltratado en su trabajo para intentar cargarle la mano a quien se deje? ¿Y si yo hubiera reaccionado igual que él y me apresuro a ganarle el paso a otro “incauto” que se deje? Pero nuestro enojo no justifica las cosas. Si uno recibe maltrato (víctima), lo más seguro es que maltrate a los demás (victimario). Porque ello está en nuestra naturaleza. Si pensáramos en la cantidad de desgracias que provocamos y que se encuentran concatenadas a nuestra frustración o enojo y al pésimo manejo que hacemos de él, nos sorprenderíamos de lo muchas que son. Imaginemos esto en nuestra familia, con nuestra pareja, con los hijos, con los padres, con los jefes, con los empleados, con los amigos. Ahora bien, si lo llevamos al plano nacional, estoy seguro que a todos se nos ocurren más de 10 ejemplos de cómo la concatenación de desgracias nos está arruinando la vida. No podemos desterrar el enojo, el maltrato o el abuso de los demás. Podemos ponerle un límite y darle un manejo más inteligente, y estoy seguro que en la medida en la que frenemos esta cadena viciosa, seremos mejores personas y mejor sociedad.

https://federicoling.wordpress.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información.

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