Psicoanalizando al Leviatán

Psicoanalizando al Leviatán

por Federico Ling

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Una teoría en botellas de agua

noviembre 8, 2010

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n1845424.htm
Una teoría en botellas de agua
 
Federico Ling Sanz Cerrada*
Tiré al bote de la basura una pequeña botella de agua de 600 ml. y al momento de hacerlo pensé en su historia: ¿en dónde se produjo?, ¿quién la distribuyó?, ¿cómo llegó a mis manos? Imagino esto: fue producida en Querétaro hace un año; posteriormente fue empaquetada y luego puesta en un camión fletero que la trajo al Distrito Federal. Una vez llegada a la zona metropolitana, aguardó pacientemente durante dos meses en una bodega de Naucalpan antes de llegar a la delegación Xochimilco donde la empresa que produce dichas botellas guarda su mercancía. Esperó pacientemente durante otros tres meses antes de ver la luz de nuevo cuando fue extraída de aquella bóveda al ser comprada por el Gobierno y posteriormente distribuida a las distintas oficinas. Llegó a mi institución hace dos meses y estuvo en la bodega del edificio contiguo hasta que fue llevada al edificio principal, de donde fue sacada en conjunto con las demás botellas de ese paquete, y llevada de cubículo en cubículo, hasta que esa botellita en particular terminó en el tercer cajón de mi archivero, hasta que diez días después la saqué para tomármela. ¿Por qué esa botella y no otra?, ¿se habría imaginado el operario de la fábrica de Querétaro que esa botella en particular terminaría conmigo?, ¿qué hubiera pasado si esa botella hubiera sido llevada, en lugar de una institución pública, a un restaurante o a un antro?, ¿se puede predecir el destino de una pequeña botella de agua?

Al final de cuentas no se puede saber a ciencia cierta el final de una pequeña botella con el precioso líquido, ni saber con tanta anticipación dónde habrá de terminar o en qué manos estará en determinado tiempo. Lo único que se puede inferir es que quien las fabrica lo hace con la mejor calidad de la que es capaz para dar un servicio y ofrecer un producto que esté a la altura de las expectativas. Y justamente sucede lo anterior porque quien produce esa pequeña botella no sabe si terminará en las manos de un alto funcionario, de un artista de moda, o va a ser usada por una señora para regar su planta de albahaca que tiene en la cocina. Todos los usos son igualmente importantes y los trabajadores de dicha empresa tienen la obligación de hacer bien las cosas. Así se construye el prestigio y la fama de la buena calidad de un producto o un servicio.

Ahora bien, si nos imaginamos a nosotros como esa historia de la botella de agua, podría ser que en nuestra vida, en ciertas ocasiones, seamos como el trabajador de la fábrica que produce la botella o bien, como la botella misma que sin saber con certeza a dónde fue a parar, tenemos destinos diversos. Por ejemplo, un documento de análisis que nos solicitaron en nuestro trabajo que, sin nosotros tener idea, llega a las manos del director de nuestra organización o bien, un delicioso platillo que prepara un chef en un restaurant y es probado por el Presidente de la República. O más allá, un joven que decide ir a Londres a estudiar su maestría y sin saberlo, es contratado por el Banco Barclays estando allá. Somos la botella de agua y somos también quien la fabrica; al mismo tiempo o en tiempos diferentes.

Por ejemplo, si en la política también aplicáramos esta comparación de la historia de la botella y su fabricante, la botella podría ser una iniciativa de ley o una política pública, y el fabricante podría ser un legislador o un funcionario público. Un legislador, como fabricante de leyes, no tiene idea dónde va a parar su “producto”, pero podría ayudar o afectar a alguien. Y el político mismo, en la medida en que se prepare y crezca personal y profesionalmente podrá impactar en la sociedad, sin saber por anticipado la manera precisa en que esto sucede. La diferencia entre la botella de agua y una iniciativa de ley o una política pública es el potencial de influencia y la capacidad de cambio en toda una sociedad en un solo acto. Luego entonces: ¿qué tal el reto que tienen nuestros legisladores y funcionarios frente a sí?

https://federicoling.wordpress.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información

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