Psicoanalizando al Leviatán

Psicoanalizando al Leviatán

por Federico Ling

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¿Qué queremos con Estados Unidos?

mayo 24, 2010

Hola a todos,

Les comparto mi artículo pasado.

Ojalá les guste

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n1644969.htm

Federico Ling Sanz Cerrada 
¿Qué queremos con Estados Unidos?
El Sol de México
23 de mayo de 2010

Estaba preguntándome hace unos momentos sobre qué escribir. No es fácil desarrollar temas complicados de manera sencilla. Uno tiene que buscar la forma de explicar la realidad de tal manera que pueda ser entendible en varios “lenguajes”. En este sentido, a veces uno tiene la tentación de escribir sobre temas que podrían ser rebuscados para quien no es especialista en la materia. Si a alguien que estudia derecho le hablan de ingeniería electromecánica, seguramente entenderá bastante poco. En este orden de ideas, hay varios asuntos públicos que se me ocurriría plasmar en estas líneas. Uno de ellos sería la visita del presidente Calderón a España y Estados Unidos, por ejemplo.

El presidente Calderón ofreció un discurso ante el Capitolio en Washington y fue aplaudido por legisladores, tanto diputados como senadores, y de ambos partidos -republicanos y demócratas- en el cual tocó diversos temas que atañen a la relación entre aquella nación y nuestro país. Entre los más relevantes están: el flujo de armas por la frontera, la “Ley Arizona”, la economía, la migración, el cambio climático, etcétera.

Las imágenes que pudimos apreciar a través de los medios de información revelaron a un Presidente seguro de lo que estaba hablando, planteando desde el mismo núcleo político de los Estados Unidos una serie de temas que de otra forma sería complicado posicionar. Muchos legisladores se acercaron al final para agradecer las palabras del Presidente. Otros no lo hicieron. Los diputados y senadores marcaron su línea de pensamiento conforme a su militancia partidista, es decir, republicana o demócrata.

Las imágenes dieron la vuelta al mundo en los medios y las palabras que pronunció en su discurso también. Fue un hecho interesante y apasionante. No obstante, debo admitir que fue aún más interesante escuchar las llamadas del público -ciudadanos estadunidenses- que lo hicieron para dar su opinión sobre el discurso del presidente Felipe Calderón. Al igual que con los legisladores, las posturas estuvieron encontradas. Una vez más, la división entre simpatizantes republicanos y demócratas se hizo patente. Me sorprendió escuchar las diferencias profundas entre unos y otros; especialmente en el tema de la “Ley Arizona”.

No pude evitar pensar en el movimiento que ha surgido últimamente en aquél país, especialmente en el ala más conservadora y radical del Partido Republicano, llamado “Tea Parties”. Un conjunto de personas, nacionalistas y sumamente radicales, que han endurecido las posturas que, de forma un tanto simple, son adversas para México. Y este movimiento se ha fortalecido poco a poco.

La labor del presidente Calderón con su discurso en Estados Unidos, no fue convencer legisladores para que aprobaran una reforma migratoria integral. Es lo deseable. Tampoco fue a convencer a nadie de que el cambio climático nos afecta a todos. El propósito de pararse frente a más de medio millar de parlamentarios en la vecina nación fue detonar la discusión y poner sobre la mesa los puntos principales de la propuesta mexicana. ¿Cuál será el desenlace final? No podríamos saber aún.

La enorme división interna en Estados Unidos dificulta las cosas para México. Seguramente no podremos conseguir mucho mientras no existan los consensos mínimos sobre el curso de acción que tenemos que implementar. En este sentido, hay que desarrollar métodos para saber qué queremos. Lo primero que se me ocurre en este sentido, es que vayamos en sentido inverso. Existe una gran contaminación de temas en la agenda pública binacional. Hay que descartar todo aquello que no nos ayuda. Si no tenemos claridad en lo que queremos, entonces resultaría más sencillo descartar lo que no queremos. Así, podríamos reducir un poco la tensión que se acumula y que nos obstaculiza avanzar los puntos más importantes.

Es complicado saber lo que queremos. Aunque parezca ridículo, no siempre lo tenemos claro. Y eso es bastante problemático de suyo. Entonces, para saber lo que queremos y a donde queremos llegar, podríamos empezar descartando la ruta por la que no deseamos caminar. Creo que el Presidente Calderón planteó una serie de temas, que bien podrían ser indicadores de esa ruta indeseable: flujo de armas de alto poder sin ningún control y la “Ley Arizona”.

https://federicoling.wordpress.com y @fedeling

* Maestro en Análisis Político y Medios de Información.

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